La Subdirección Antiterrorista (SDAT) de la policía francesa investiga hoy la posible relación entre el asesinato ayer en Montauban, en el sur del país, de dos militares franceses, con el de otro suboficial en Toulouse el pasado domingo.
"Hay un vínculo de similitud", señaló el ministro francés de Defensa, Gérard Longuet, en unas declaraciones emitidas por "France Info", que insistió en que las investigaciones por ahora no permiten "descartar una u otra posibilidad", ni que el suceso de ayer fuera un hecho aislado o forme parte de una serie organizada.
Longuet dijo que no creía que el objetivo de los asesinatos de militares ocurridos en esas dos ciudades del sur de Francia fuera el Ejército, aunque a continuación puntualizó que por el momento no se puede descartar ninguna hipótesis.
Según dijo, uno de los elementos de similitud, además de la condición de militares de las víctimas, fue el método utilizado: un motorista que dispara con un arma del mismo calibre -11,43- y se va sin robar nada.
Tres miembros del 17 regimiento de paracaidistas, que iban uniformados, sufrieron ayer el atentado junto a un cajero automático: dos de ellos, de 24 y 26 años, fallecieron en el acto y el tercero, de 28, quedó muy malherido.
El pasado domingo, Imad Ibn-Ziaten, un suboficial del primer regimiento de paracaidistas, de 30 años, fue asesinado en un barrio del este de Toulouse, pero en su caso vestido de civil.
Tanto Ibn-Ziaten como los otros tres pertenecían a destacamentos que habían estado desplegados en Afganistán.