Cientos de campesinos salvadoreños vieron hoy cómo, a pesar de que "Agatha" ya desapareció, se siguen inundando sus casas y cultivos por la rotura de diques en el río Lempa al paso de las lluvias que dejó la tormenta tropical el pasado fin de semana.
Pese a que escampó y el sol brilló hoy en la mayor parte de El Salvador, en la zona conocida como el Bajo Lempa, el agua que aún sigue aliviando una presa hidroeléctrica situada río arriba mantendrá a cientos de campesinos bajo los efectos de "Agatha" durante varios días más.
La rotura de cuatro diques del río y el alivio de agua que se realiza para evitar el colapso de la infraestructura mantienen en zozobra a esta población, que ya fue afectada en noviembre pasado durante las lluvias asociadas a la tormenta "Ida", que causaron 200 muertos en todo el país.
El alcalde de Tecoluca, Simón Amaya, explicó a Efe que si la descarga de agua no se realizara la represa "podría colapsar" y "sería un desastre peor".
Las descargas, que desde el domingo en la noche fueron de unos 6.000 metros cúbicos de agua y que hoy se mantuvieron en 500 metros cúbicos, se programaron ante la crecida en el caudal del río por las torrenciales lluvias asociadas a "Agatha" que afectaron todo el fin de semana el país y dejaron 9 muertos y más de 10.000 evacuados.
En el Bajo Lempa, 70 kilómetros al sureste de San Salvador y donde se sitúan cerca de medio centenar de comunidades pertenecientes a los municipios de Jiquilisco y Tecoluca, las inundaciones son frecuentes, aunque los pobladores señalaron que es la primera vez que tienen esta magnitud al comienzo de la época lluviosa.
El alcalde dijo que sólo en Tecoluca hay dos comunidades incomunicadas por las inundaciones y unas 80 manzanas (56 hectáreas) de cultivos perdidos, aunque confía en que la situación mejorará tras el cese de las tormentas.
En Tecoluca fueron evacuadas preventivamente 317 personas, mientras que en el vecino Jiquilisco, la zona más afectada por las inundaciones, otras 227 personas se mantienen en albergues, aunque los daños en pérdidas materiales aún no han sido cuantificados.
Las inundaciones mantienen en emergencia a la población de esta zona, que ha perdido cultivos y bienes, y que calcula que la situación durará al menos tres días más.
"Pérdidas humanas no hemos tenido, solo que hemos perdido toditas las cosas que teníamos adentro de las casas (...) Hemos quedado sin ropa, sin nada", dijo Miriam Vaquerano, una de las damnificadas por las lluvias.
Su esposo, Roberto Rivera, narró que la corriente alcanzó su casa en la madrugada de este lunes, aunque "Agatha" ya se había disuelto, y que las aguas afectaron también unas dos hectáreas de maíz recién sembrado.
Joel Arias, encargado de las operaciones de la Cruz Roja en esa zona, indicó que hasta el mediodía de hoy (local) los pobladores de la comunidad de Las Mesitas, una zona de manglares, cuantificaban la zona afectada por la crecida en 80 manzanas (56 hectáreas) de aguas donde mantiene cultivos de camarón.
José Misael Alfaro, otro agricultor afectado, indicó que el agua cubrió unos dos metros de su casa, y que no le dio tiempo de sacar muchas de sus pertenencias.
"No dio tiempo de nada, lo poquito que usted ha hecho lo pierde", lamentó.
Por su parte, Tomás Muñoz, afirmó que para volver a sembrar deben esperar por lo menos 20 días mientras se secan sus tierras.
Este tipo de inundaciones "ocurren una vez por año, pero hoy nos ha asombrado porque al principio del invierno (época lluviosa) nos ha afectado", dijo.
El representante de la Cruz Roja confirmó que no han encontrado víctimas por las inundaciones, ya que en la zona mantienen desde 2006 "estructuras comunitarias" que están preparadas para actuar en caso de emergencias y cumplen las evacuaciones preventivas de familias en riesgo.