El subsecretario de Estado para Asuntos Políticos, William Burns, viajará la próxima semana al Líbano, Turquía, Azerbaiyán y Siria, país este último con el que Washington pretende normalizar plenamente sus lazos diplomáticos.
En Beirut, a donde llegará el martes, Burns se reunirá con el presidente y el primer ministro del Líbano, Michel Suleiman, y Saad Hariri, respectivamente, así como con otras autoridades, para demostrarles el "apoyo continuado a un Líbano independiente y soberano", explicó hoy el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley.
El día 17 el "número tres" del Departamento de Estado se trasladará a Siria, donde mantendrá reuniones con miembros del Gobierno de ese país "sobre todos los aspectos" de la relación bilateral, indicó el portavoz.
En concreto, se reunirá con el presidente sirio, Bashar al Asad, y con el titular de Exteriores, Walid al Mualem.
Burns viajará un día después a Turquía para abordar con altos funcionarios del Gobierno la alianza estratégica entre ambos países y el día 19 estará en Azerbaiyán para entrevistarse con el presidente de ese país, Ilham Aliyev, con el fin de "reforzar" las relaciones bilaterales.
En Bakú, Burns, quien ocupa el puesto más alto de carrera dentro del Departamento de Estado, también mantendrá encuentros con la sociedad civil, de acuerdo con Crowley.
En cuanto a su parada en Siria, se producirá después de que las autoridades dieran su visto bueno al candidato propuesto por Washington para que fuera el primer embajador estadounidense en Damasco desde 2005, cuando el anterior Gobierno de EE.UU. retiró a la entonces encargada de la legación, Margaret Scobey, en protesta por el asesinato del ex primer ministro libanés Rafic Hariri.
El portavoz del Departamento de Estado indicó que el viaje de Burns no se produce explícitamente por esta cuestión, sino que "tiene que ver con lo que el regreso de un embajador representa, en cuanto a los próximos pasos a dar en nuestra relación bilateral".
En Damasco, el subsecretario de Estado para Asuntos Políticos también abordará el conflicto en Oriente Medio, en un momento en el que se ha elevado el tono de las advertencias entre Israel y Siria.
El viaje de Burns a la capital siria "refleja nuestro creciente interés en trabajar de manera constructiva con Siria y los líderes de este país", señaló Crowley.
Si todo sale como está previsto y el Congreso de EE.UU. también aprueba el nombramiento del presidente Barack Obama, el próximo embajador de Washington en Siria será Robert Stephen Ford, hasta ahora el "número dos" de la embajada de EE.UU. en Bagdad.
Washington y Damasco dan este paso después de que iniciaran en marzo pasado un diálogo directo entre ambos gobiernos y Clinton enviara a Siria a dos representantes para explorar las perspectivas de futuro de las relaciones bilaterales.
Washington no oculta que persisten diferencias clave entre los dos gobiernos, entre ellas el supuesto apoyo de Siria a grupos terroristas -Hamás e Hizbulá-, la adquisición de armas nucleares y no convencionales y la interferencia en el Líbano.