El Supremo Tribunal Federal de Brasil rechazó hoy una solicitud para incluir al presidente Luiz Inácio Lula da Silva entre los casi cuarenta acusados del escándalo de corrupción que en 2005 llegó a hacer tambalear a su Gobierno.
La inclusión de Lula entre los acusados por supuestos sobornos en el Parlamento durante 2004 y 2005 y la contabilidad no declarada a las autoridades durante la campaña que lo llevó al poder en 2003 había sido pedida por el ex diputado Roberto Jefferson, que fue quien denunció los escándalos hace casi cinco años.
El Supremo Tribunal, sin embargo, decidió que la acusación contra Lula sólo podría haber sido formulada por la Procuraduría General, que fue la que demandó el inicio del proceso ante la corte.
Por los escándalos de 2005 la oposición llegó a barajar hasta la posibilidad de pedir un juicio con miras a la destitución de Lula, que finalmente descartó ante la falta de pruebas que comprometieran al gobernante.
Cayeron, sin embargo, el influyente ministro de la Presidencia José Dirceu y toda la cúpula del Partido de los Trabajadores (PT), que Lula fundó en 1980 bajo las banderas de la honestidad y el socialismo.
Por el caso, el Supremo Tribunal procesó finalmente a cerca de cuarenta políticos y empresarios que financiaron en forma ilegal o al menos no declarada ante las autoridades fiscales los sobornos que recibieron decenas de parlamentarios de pequeños partidos, a cambio de apoyar con su voto los proyectos del Gobierno.
El juicio comenzó hace más de dos años y según las previsiones del Supremo Tribunal proseguirá por lo menos hasta 2012.