El Supremo Tribunal Federal de Brasil concedió hoy la libertad al empresario Marcos Valerio Fernandes, uno de los protagonistas de varios escándalos de corrupción que sacudieron el mundo político brasileño y al Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva desde 2005.
La liberación de Valerio fue ordenada esta noche a través de un "habeas corpus" otorgado por el presidente del STF, Gilmar Mendes.
Valerio Fernandes, uno de los personajes de mayor exposición en escándalos de corrupción pública y privada destapados en Brasil en los últimos años, está preso desde octubre pasado en el penal de Tremembé, estado de Sao Paulo, bajo cargos de extorsión, corrupción y fraudes fiscales.
Mendes decidió extenderle al reo un beneficio similar al concedido el lunes a un abogado y dos empresarios que habían sido detenidos en octubre junto con Fernandes en una sonada operación de la Policía Federal.
"No se justifica el mantenimiento de la prisión preventiva, considerando el tiempo transcurrido desde la operación policial", sentenció el juez al observar que el lapso ha sido suficiente para que sean recabados los elementos probatorios pertinentes.
En ese caso, Valerio Fernandes ha sido acusado de haber servido como intermediario en los pagos de unos 50 millones de dólares equivalentes, usados en la corrupción de policías federales a favor de una conocida fábrica de cervezas.
En el pasado, el empresario también fue acusado de ser el principal agente de cabildeo e intermediario del llamado "mensalao", un serio escándalo de corrupción que estuvo a punto de alcanzar al propio presidente Lula y que acabó derrumbando a la directiva del oficialista Partido de los Trabajadores (PT).
En 2005, una comisión del Congreso brasileño decidió pedir la prisión de Valerio Fernandes, acusado de distribuir los sobornos que el PT, de Lula, habría pagado a un centenar de diputados aliados.