Los toros de Achury Viejo dieron hoy al traste con la penúltima corrida de la Feria Taurina de Bogotá, en la que alternaron los diestros José Gómez "Dinastía" y Cristóbal Pardo, de Colombia, y el debutante ecuatoriano Mariano Cruz Ordóñez.
Como hacía mucho tiempo no se presentaba, la tarde fue muy aburrida para los aficionados que llenaron la mitad de la plaza local de Santamaría, y que salieron totalmente decepcionados.
Los astados, que recibieron un castigo leve con las varas, fueron mansos, mirones y carentes de casta, con lo que acabaron con las ilusiones de los toreros y el público que se dieron cita en el coso capitalino.
Cruz, que confirmó su alternativa en Bogotá, se vio impotente ante las dificultades ofrecidas por el oponente.
El ecuatoriano demostró no estar muy enterado del oficio y se deshizo del astado, cuyas posibilidades para la lidia fueron, con algunas dificultades. Se escuchó un aviso, el toro dobló, y sonaron pitos para toro y torero.
Durante la lidia, Cruz sufrió un pisotón en la pierna izquierda que le desgarró los músculos gemelos, por lo que, muerto el toro, pasó a la enfermería de la plaza, de donde no volvió a salir.
El colombiano "Dinastía" muy poco pudo hacer con su primero, con el que estuvo aceptablemente con la capa. Dos pinchazos, dos intentos de descabello y silencio. Pitos al toro en el arrastre.
El segundo del colombiano muy poco se diferenció del anterior. Pero es de abonar, eso si, la voluntad inmensa del matador, que en ocasiones fue atropellado. Pinchó al primer viaje y, a continuación, una estocada dio cuenta del animal. Silencio en los tendidos.
El último de la tarde, que debió lidiar en sustitución de Cruz, fue devuelto a los corrales por su absoluta mansedumbre, con la que hacía asco de los engaños.
Con el sobrero, "Dinastía" derrochó voluntad y coraje, a cambio de una impresionante voltereta que hizo temer por una cornada, que de milagro no fue así. El diestro se paró de manera valiente y, visiblemente maltrecho, con mucho coraje pudo lograr pases de inmenso mérito. Se deshizo pronto del animal y escuchó abundantes palmas.
El colombiano Pardo en su primero, tercero de la corrida, obtuvo el apoyo del público a base de mucho tesón. Desarrolló un trasteo voluntarioso que le permitió meter al toro en la muleta, con pases por ambos lados, bien rematados. Pinchó dos veces antes de dejar una entera, que fue suficiente, y sonaron algunas palmas.
El segundo no respondió al gesto de Pardo y solo le permitió demostrar voluntad, deseos y ganas. Pinchó en dos oportunidades, dejó una casi entero y el público guardó silencio.
El cierre de temporada bogotana será el próximo domingo 22, con un cartel conformado por toros de Juan Bernardo Caicedo para los españoles Julián López "El Juli", y Cayetano Rivera Ordóñez, debutante en esta plaza, y el colombiano Luis Bolívar.