El Tribunal Supremo, la más alta instancia judicial española, desestimó hoy el recurso del grupo independentista vasco Sortu contra la prohibición de inscribirse en el registro de partidos políticos con vistas a las elecciones regionales y municipales que España celebrará el 22 de mayo próximo.
Sortu había recurrido la prohibición anunciada el 23 de marzo pasado por este alto Tribunal, que considera una "amenaza objetiva y grave" para la democracia que este partido de la izquierda independentista vasca pudiera concurrir a las elecciones con el riesgo de que ETA pueda obtener así financiación.
La Justicia española considera acreditado que Sortu pretende suceder en su actividad a la ilegalizada Batasuna, el brazo político de ETA, utilizando para ello una "estrategia fraudulenta".
Según fuentes del Tribunal Supremo, la decisión de hoy, que Sortu podrá recurrir ante el Tribunal Constitucional, fue adoptada por unanimidad al término de una reunión de los 16 magistrados de la Sala Especial que estudiaba su petición.
Una vez desestimado el recurso, Sortu tiene la posibilidad de recurrir ante el Constitucional en un plazo de 30 días.
No obstante, a la vista de que el próximo lunes finaliza el plazo de presentación de candidaturas a las elecciones del 22 de mayo, parece difícil que el Constitucional pueda resolver el recurso de Sortu y, por tanto, que la formación pueda concurrir a los comicios.
Sortu presentó el recurso el pasado día 7 al considerar que la prohibición de inscribirse en el registro oficial de partidos políticos vulneraba, entre otros, el derecho a la libre creación de partidos políticos.
El fallo del 23 de marzo del Tribunal Supremo tuvo en cuenta las demandas de la Fiscalía y de la Abogacía del Estado contra Sortu ante el riesgo de que su reconocimiento como partido político deviniera en una vía de financiación para ETA y su actividad terrorista.
El Gobierno solicitó la ilegalización de Sortu a comienzos de marzo por entender que es un nuevo instrumento de ETA para regresar a las instituciones tras la prohibición de Batasuna, su brazo armado, en 2003.
Posteriormente, otros partidos de la izquierda independentista vasca han sido ilegalizados al estimar el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional que eran sucesores de Batasuna.
Ahora, las autoridades vigilan las listas electorales de Bildu, una nueva formación que integraría a miembros de los partidos Eusko Alkartasuna y Alternativa, así como independientes, y han advertido que impugnará sus listas si en ellas hay integrantes de la antigua Batasuna.
La ilegalización de los partidos vinculados con la antigua Batasuna impide que puedan concurrir a cualquier proceso electoral en España, donde está vigente desde 2002 la Ley de Partidos políticos que prevé la prohibición de las formaciones que apoyen o amparen el terrorismo.
ETA declaró el 10 de enero pasado un alto el fuego general y permanente tras haber sufrido golpes sucesivos en toda su estructura, con más de 400 detenidos desde 2007 y un acoso creciente en Francia y Portugal.
El Gobierno considera insuficiente ese paso y reclama de la organización terrorista el abandono definitivo de la violencia.