El vicepresidente de Ecuador, Lenin Moreno, recordó con pesar los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos y el derrocamiento del ex presidente chileno Salvador Allende, cuyos aniversarios se celebran hoy.
"Es el noveno aniversario de la caída de las Torres Gemelas, este acto terrorista que tanta conmoción y tantas víctimas inocentes, completamente inocentes, causó", recordó Moreno, durante el habitual programa sabatino del Gobierno, en sustitución del jefe del Estado, Rafael Correa, que esta semana visitó Japón y Corea del Sur.
"Así es, lastimosamente, el odio racial, el fanatismo que genera este tipo de actitudes", con las que sólo se obtienen "reacciones de rencor y de venganza", apostilló Moreno.
Parafraseó al filósofo alemán Federico Nietzsche y dijo "que la guerra nunca es buena", pues, "generalmente vuelve rencoroso al vencido y estúpido al vencedor".
Moreno dijo que la construcción de las Torres Gemelas demoró unos 20 años, pero destruirlas "20 minutos. Qué fácil es destruir, qué difícil, realmente, es construir", agregó.
Por otra parte, recordó el derrocamiento del poder del ex presidente chileno Salvador Allende, ocurrido el 11 de septiembre de 1973, a través de un golpe militar dirigido por el general Augusto Pinochet, ya fallecido.
"Fue un golpe cruel, infame, del dictador Augusto Pinochet contra el presidente democráticamente elegido Salvador Allende, que no se quedó ahí, lastimosamente, porque siguió una secuela de crímenes contra gente inocente, que la historia se ha encargado de juzgar", señaló Moreno.
Para el vicepresidente ecuatoriano, "la Justicia debe juzgar esos hechos, como también lo está haciendo en la hermana República Argentina", donde se llevan procesos contra represores de la dictadura.