ELECCIONES**De la abrumadora victoria del presidente electo de la República, Martín Torrijos, adelantamos algunas conclusiones que nos surgen a primera vista. Luego de escuchar a la presidenta Moscoso, debemos esperar una transición tranquila, en nada comparable a la que se dio con Ernesto Pérez Balladares. Pero deberá poner freno a la corrupción de último momento.
TRANSICION**Porque se van a meter en un lío. Mayor al que ya tienen con la aparatosa derrota y la pérdida de legislaturas con sus correspondientes inmunidades. Pero no será tarea fácil, porque al poder naturalmente menguado en todo mandato saliente, se suma el desastroso resultado electoral y el hundimiento de sus aliados. No más arcas vacías, ni borraduras de discos duros, ni destrucción de papeles.
GOBERNABILIDAD**Otra deriva de la tremenda euforia de Guillermo Endara. Su matrimonio de conveniencia con el Partido Solidaridad, ha dado a ambos abundantes frutos. Con el segundo mayor partido del país pueden aspirar a lo que sea. Desde tomarse al Arnulfista, hoy convertido en partido de bolsillo; a aspirar otra vez al poder, para lo cual dio el primer paso, al anunciar "una oposición vertical, con gobernabilidad ".