EMBALSES**La Coordinadora Campesina contra los Embalses provocó ayer dos tranques, uno en la Transístmica y otro en la Interamericana. Hace una semana dañaron otro puvliómetro, aparato con que la Autoridad del Canal mide las precipitaciones y el caudal de los ríos de la Cuenca. Por ese camino van muy mal, porque las simpatías ciudadanas que inicialmente se inclinan por los más débiles, revierten cuando se pisotean sus derechos como terceros.
EXTREMOS**Al final se quedan solos y sufren una condena moral de la comunidad, que es peor que la de un juez, como lo aprendieron dolorosamente los universitarios e institutores. La repulsa los redujo a la categorías de anarquistas. Y al final se fueron al otro extremo. Temerosos de ser estigmatizados por locos y radicales, pecan ahora de indiferencia frente a los problemas nacionales. Esa tampoco es la idea, sino debatir con argumentos, orden y respeto.
CANAL**La Coordinadora no hace bien cuando sustituye la razón por la fuerza. En ese momento, empieza a perder. Lo que tiene que hacer es enriquecer con su participación la discusión sobre las alternativas del Canal. Fernando Manfredo, Ricardo J. Bermúdez, A. Goodin, Demóstenes Vergara y otros vienen sugiriendo alternativas, todas distintas a los embalses que, por su costo, presentan serios inconvenientes. Ellos exponen ideas, no trancan calles. Y tienen más impacto.