Empresarios argentinos y brasileños comenzaron hoy en Buenos Aires una ronda de negociaciones en busca de alcanzar acuerdos en determinados sectores que han sido motivo de conflictos en el comercio bilateral.
Las negociaciones, que comenzaron en marzo, apuntan a fijar cupos de ingreso de determinados productos de Brasil para proteger a la industria argentina, pero también a resguardar las colocaciones brasileñas de la competencia de las que provienen de otros países, sobre todo asiáticos, indicaron fuentes empresariales.
Este mecanismo ha sido instituido por los gobiernos desde la oleada de conflictos en el comercio bilateral desatada en 2005, cuando Argentina aplicó restricciones proteccionistas al ingreso de electrodomésticos brasileños.
La ronda de negociaciones de Buenos Aires, que concluye mañana, involucra a las cámaras empresariales de los sectores de muebles, embragues y frenos, textiles, calzados y lácteos.
En abril pasado los fabricantes brasileños de baterías se comprometieron a limitar sus ventas al mercado argentino en 850.000 unidades para este año, mientras que el sector papelero de Brasil aceptó un cupo de 50.000 toneladas.
"Estamos negociando un acuerdo de comercio administrado", explicó Mariano De la Vega, asesor de la cámara argentina de fabricantes de embragues y frenos para automóviles, quien consideró inconveniente que se apliquen salvaguardas a la importación de esos productos desde Brasil.
"Queremos tener una idea aproximada que nos permita manejar con cuidado a nuestra industria", agregó, e indicó que en los últimos cinco años hubo un aumento "considerable" en el ingreso de frenos y embragues fabricados en Brasil.
En cuanto a los textiles, los empresarios buscan fijar un cupo a los brasileños pero también evitar que estos pierdan cuotas de mercado a costa de la competencia de países asiáticos.