La producción industrial en la República Dominicana registró un descenso de cerca del 30 por ciento durante los últimos meses debido a la crisis económica internacional, dijo a Efe el presidente de la Confederación de Pequeñas y Medianas Empresas (CODOPYME), Issachart Burgos.
"El sector industrial, que obviamente es el que más empleo genera, es el que en una primera fase se está viendo afectado por la caída de la demanda y, lógicamente, cuando los clientes compran menos, la demanda de nuestros productos baja y, por tanto, la producción disminuye", explicó.
Burgos agregó que los pequeños y medianos empresarios dominicanos no cuentan con una ley que los defienda ante una crisis como la actual, que coloca a muchas empresas en situación vulnerable.
"Los pequeños comerciantes han tenido que recurrir a estrategias particulares para mantener el flujo de compra y venta, pero, aun así, la actividad comercial sigue disminuyendo", expresó el dirigente empresarial.
Exhortó a las instituciones gubernamentales a invertir un mínimo de cinco mil millones de pesos dominicanos (140 millones de dólares) en defensa de estas microempresas para crear un fondo que permita a los pequeños empresarios acceder a la banca comercial y resolver el problema de la falta de crédito.
La calle El Conde, una zona de pequeñas empresas y comercios en la Ciudad Colonial de Santo Domingo, es un ejemplo claro de los negativos efectos de la crisis económica sobre este tipo de negocios.
Al menos cinco empresas de un total de diecisiete que fueron visitadas por Efe han cerrado sus puertas, mientras que diez han visto disminuir sus ventas entre un 30 y un 45 por ciento durante los últimos meses, dijeron sus propietarios.
El presidente de la Asociación de Comerciantes de la calle El Conde (ASOCONDE), Justo García, dijo a Efe que los empresarios de esta zona han tenido que colocar fuera de las tiendas sus mercancías y bajar los precios para atraer clientes.
"Hemos tenido que hacer venta de calle" (similar a la 'venta de pasillo' que practican muchos centros comerciales) para poder vender los productos, aunque sea a precios rebajados, confesó.
Indicó que las ventas en los negocios de esta calle y las vías aledañas de esta tradicional zona comercial han disminuido en torno a un 20 o un 30 por ciento con relación a las mismas fechas del pasado año.
Según indicó, la bajada en las ventas de sus pequeñas empresas está en relación directa con un descenso de las visitas de turistas a las tiendas de las calles de la Ciudad Colonial.
"Están viniendo pocos cruceros", indicó García, quien explicó que lo previsto para fines de octubre y principios de noviembre era que empezaran a visitar los comercios turistas que habitualmente se pasean por esta zona cuando llegan a Santo Domingo en sus travesías por el Caribe.