Los empresarios nicaragüenses criticaron hoy la falta de flexibilidad que muestra la Unión Europea (UE) en la negociación de un acuerdo de asociación con los países centroamericanos.
"Centroamérica defendió sus posiciones con mucha fortaleza, pero la Unión Europea no quiso ceder en nada y al final el cierre del pilar comercial se prolongó para la última ronda" de conversaciones, señaló a los periodistas el miembro del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) de Nicaragua, Mario Amador.
Se espera que los europeos abran ese mercado a los centroamericanos, dijo Amador, gerente general del Comité Nacional de Productores de Azúcar, al comentar la última ronda de negociaciones entre ambos bloques que se celebró la semana pasada en Bruselas.
Por su lado, el presidente de la Asociación Nicaragüense de Arroceros (Anar), Fernando Mansell, en declaraciones a la prensa local, pidió al empresariado centroamericano no aceptar ese acuerdo con la UE en "las condiciones actuales".
"Aquí hay mucha letra escondida porque dicen que es un acuerdo comercial, pero Europa pone trabas a los productos agrícolas, que es el desarrollo de la región. Debemos reflexionar los negociadores de nuestros países en si conviene seguir esa negociación", afirmó Mansell.
Otro miembro del empresariado nicaragüense, Henry Thompson, sostuvo que continuarán "peleando" en esas negociaciones, en especial en el tema de las normas de origen del café, el principal producto de exportación de este país.
"Significa que, si se va a permitir café tostado y molido, sea 100 por ciento centroamericano, pero ellos (UE) plantean 90/10, y nosotros decimos que es inconcebible, porque si aceptamos sería un gran riesgo que sería perjudicial para la región", especificó.
Thompson explicó que el riesgo está en que si se concede ese 10 por ciento se puede mezclar café enviado de Centroamérica con granos de otros países sin la misma calidad, y al final se etiquete como centroamericano.
"Vamos a suponer que la mezcla empacada para el consumo al final no sea robusta, con el sabor, aroma y calidad del café nicaragüense, en nuestro caso. Si ese producto sale mal, se da a conocer al resto del mundo" y afecta la calidad y prestigio del café local, ilustró.
El Comité Empresarial Centroamericano (CECA) denunció el fin de semana pasado que no está de acuerdo con la marcha de las negociaciones con la UE, que los avances son mínimos y que nadie se siente "cómodo" con el nivel de apertura ofrecido por Europa.
Pese a esas diferencias, el empresariado nicaragüense espera que el tratado sea suscrito el 18 de mayo próximo en Madrid.
Ayer, el sector de la maquila de Honduras también pidió al bloque europeo que flexibilice su postura en las negociaciones, si bien la Cámara de Exportadores de Costa Rica calificó hoy como positivo el avance logrado la semana pasada en Bruselas .
El acuerdo de asociación consta de tres pilares: diálogo político, cooperación y comercio.