ENCUESTAS**Es cierto que hay encuestas legítimas y de resultados confiables y que hay otras que no soportan el menor análisis crítico, particularmente sobre su ficha técnica o metodología. Son buenas o malas según la idoneidad y seriedad de quien las haga. Y es conveniente que los protagonistas en cualquier contienda y sus seguidores se mantengan al tanto sobre esas peculiaridades, para así evitar que la población se vea engañada.
CLIENTELA**Aquellos que continúan cuestionando las encuestas porque sus resultados no les favorecen, malgastan su tiempo y el de su clientela política. Particularmente si rehúsan contestar la siguiente pregunta obligada, a saber, qué piensan hacer para lograr mayor aceptación ciudadana con miras a lograr un resultado exitoso en la encuesta que verdaderamente vale el próximo 2 de mayo.
ELECCIONES**Y es en cuanto a esta interrogante que el electorado quiere respuestas. Una fracción de los votantes le apostarán a ganador; las elecciones en este país se ganan con plataforma y, cada vez más, con programa. Por ello, bienvenidos los cuestionamientos técnicos a las encuestas, pero entremos siempre a analizar las propuestas de los candidatos, porque al final uno de ellos dirigirá el país por un quinquenio.