El teniente coronel uruguayo Gonzalo Martirené, fallecido en el terremoto que asoló Haití el 12 de enero, fue sepultado hoy en una ceremonia a la que asistieron alrededor de 300 personas, entre familiares, amigos y autoridades militares.
El sepelio contó con la presencia de todos los altos mandos del Ejército Nacional, entre ellos, el comandante en jefe Jorge Rosales, quien aseguró sentir "mucho dolor" por lo ocurrido en Haití.
Los restos del militar llegaron al cementerio de Los Fresnos en un carro tirado por caballos y un cortejo de honor.
Una banda militar rindió homenaje al fallecido, cuyo féretro desfiló ante efectivos de las tres fuerzas presentes en la ceremonia, que continuó con una misa.
Finalmente se leyó un escrito de reconocimiento en nombre del Ejército y otro de los antiguos compañeros de Martirené, de 45 años.
Rosales anunció que el oficial será ascendido póstumamente dos grados, a general, ya que murió en acto de servicio.
El cuerpo del militar uruguayo, integrante del Estado Mayor de la Misión de Estabilización de Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), fue localizado el pasado 17 de enero bajo los escombros del edificio de la ONU que se derrumbó. El martes fue repatriado.
Un total de 1.163 militares uruguayos, la mayoría del Ejército, pero también de la Armada, la Fuerza Aérea y policías, forman parte de la MINUSTAH.