Los cuatro miembros de una familia, cuya casa quedó parcialmente enterrada por un deslizamiento de tierra, fueron encontrados muertos en el sótano de la vivienda, dijeron hoy medios de comunicación locales.
Los cuerpos de Richard Préfontaine y su esposa Lynne Charbonneau así como las dos hijas del matrimonio, Amélie y Anaïs, de 11 y 9 años de edad, respectivamente, fueron localizados por la policía a última hora de la noche del martes.
La familia vivía en una vivienda de la localidad de Saint-Jude, al norte de Montreal, que resultó afectada por un deslizamiento de tierra en la noche del lunes.
Según dijo la policía, toda la familia estaba en el sótano de la vivienda mirando por televisión el partido de hockey que disputaban los equipos Canadiens de Montreal y Penguins de Pittsburgh cuando un deslizamiento de tierra creó un cráter de un kilómetro de longitud bajo su casa.
Imágenes captadas por la televisión pública canadiense, CBC, mostraban que la vivienda quedó sepultada parcialmente en barro, en un gigantesco agujero de 9 metros de profundidad. El edificio se desplazó a más de 100 metros de distancia de sus cimientos.
Durante gran parte del martes, los equipos de rescate intentaron acceder a la vivienda, pero la inestabilidad del terreno impidió su entrada hasta últimas horas de la noche.
La policía intentó durante todo el día llamar sin éxito al teléfono móvil de Préfontaine.
El portavoz del Departamento de Seguridad Civil de Québec, Michel Doré, afirmó que el deslizamiento y hundimiento se produjo con gran rapidez y la familia no tuvo tiempo de reaccionar.
"Los encontramos muy cerca los unos de los otros, algunos de ellos sentados en el sofá de la familia en el sótano", afirmó Doré a medios locales.