Eritrea pidió hoy ayuda a la ONU por los ataques que la vecina Etiopía cometió este jueves en su territorio contra campos de entrenamiento de supuestos grupos terroristas que atentan en suelo etíope.
En un carta enviada al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y difundida hoy, el Gobierno eritreo insta a ese organismo a "asumir su responsabilidades legal y moral y adoptar las medidas adecuadas para rectificar los actos de agresión contra Eritrea".
"El pueblo y el Gobierno de Eritrea no servirán de entretenimiento ni caerán en la trampa de semejantes tretas falsas", afirmó el Ejecutivo eritreo, al asegurar que los ataques sólo buscan desviar la atención de importantes problemas nacionales en Etiopía.
El Ejército etíope penetró unos 15 kilómetros en suelo de Eritrea y atacó las regiones de Ramid, Gelahbe y Gimbina, en la frontera noreste de Etiopía.
Las acciones militares se llevaron a cabo en respuesta al ataque, en enero pasado, contra un grupo de turistas en la región fronteriza de Afar, que costó la vida a cinco ciudadanos europeos y en el que fueron secuestrados dos alemanes y dos etíopes.
Etiopía culpó a Eritrea de ese ataque, aunque el Gobierno de Asmara negó cualquier implicación en el suceso.
Etiopía acusa a Eritrea de armar y amparar a grupos rebeldes etíopes, incluyendo por lo menos dos movimientos independentistas, algo que el Gobierno eritreo ha negado en repetidas ocasiones.
Los dos países libraron una cruenta guerra fronteriza entre 1998 y 2000, que causó 70.000 muertos.
Eritrea se independizó de Etiopía en 1993, tras una larga guerra de treinta años.