ESPERANZA**Esta es la mejor Navidad del pueblo panameño en cinco años, porque hay esperanza de cambio, de mejores días para nuestro hogar colectivo, nuestro país. Y esa esperanza nos viene del hecho de contar con un nuevo gobierno que ha trazado para nuestra Nación nuevas metas que vislumbran mejores días. Ahora tenemos un equipo dinámico de gente joven, alternada con otros de experiencia al mando.
MEJORAMIENTO**Pero hemos de tener claro que la forja de un futuro mejor es tarea de todos, no sólo del Gobierno y que nosotros, como gobernados, tenemos que poner nuestra parte porque Panamá es de todos. Ello implica procurar ser mejores y poner en ello todo nuestro empeño. Y hay que serlo de veraz, mejores padres, mejores hijos, mejores trabajadores, mejores estudiantes, mejores seres humanos.
FUNCIONARIOS**Nuestros gobernantes y funcionarios deberán hacer lo mismo. Ser conscientes que su jefe supremo es el ciudadano a quien sirven y a quien se deben. El puesto que ocupan no es suyo, es del pueblo que los puso allí directamente o por delegación, quien paga su salario. Deben acostumbrarse a tolerar las críticas - aun las subidas de tono - y a rendir cuentas al soberano; y sobre todo, ser honestos.