Estado**La Fundación Libertad tiene razón, el mayor inconveniente de la reforma tributaria es que vamos a botar la plata dándola a un Estado que ha demostrado ser siempre un pésimo administrador. El problema de este país no es el desempleo y la pobreza sino el Estado, que es el ancla de la economía.
Despilfarro**Por ejemplo, para este año, pese a que se le ha presupuestado más de B/. 6 mil millones, ni siquiera es capaz de darnos calles sin huecos y proveernos agua, por no hablar de escuelas y hospitales, ni seguridad policial medianamente aceptables. Claro, ¡si arrastra la mayor planilla del continente!
Desastre**Crece como un insaciable devorador de dinero, y frena los negocios con enredados papeleos y prácticas corruptas. Al manejarse siempre al tope de deudas, provoca su insolvencia, de la cual pretende cada cinco años que lo salvemos con más impuestos. ¿Cómo va a eliminar la pobreza si no es capaz de controlar su desmesura?