El secretario del Tesoro, Timothy Geithner, considera que la transición de China hacia una fluctuación más libre de su moneda va "demasiado lenta", lo que sigue perjudicando a Estados Unidos.
Así consta en el testimonio, adelantado hoy a los medios, que Geithner ofrecerá el jueves en un comité de la Cámara de Representantes de EE.UU., donde muchos legisladores están preocupados por el perjuicio que está causando a los exportadores estadounidenses la cotización excesivamente baja del yuan.
Pekín anunció el 19 de junio que permitiría una flotación más libre de su divisa, si bien el yuan apenas si ha registrado cambios en los mercados desde entonces.
Geithner, en el testimonio preparado para mañana, reconoce la "preocupación" del Gobierno de Barack Obama por la "lentitud" con que China está aplicando las reformas prometidas.
"Estamos muy preocupados por el impacto negativo de esta política en nuestros intereses económicos, pero vamos a afrontar este problema de una manera diseñada muy cuidadosamente", apunta.
Geithner destaca en su intervención la importante relación comercial que tiene con China, si bien reconoce que esta relación afronta "desafíos sustanciales".
Por ello, asegura: "necesitamos una relación económica más equilibrada. Es imperativo para nosotros, pero es importante para China también".
Algunos legisladores han criticado en los últimos meses la posición que ha mantenido el Gobierno de Barack Obama con respecto al problema del yuan, dado que se ha negado a acusar a Pekín de estar manipulando su moneda.
De haber lanzado formalmente esta acusación, EE.UU. se habría visto obligado a establecer conversaciones bilaterales con el país o trasladar el asunto al Fondo Monetario Internacional (FMI).