La embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Susan Rice, expresó hoy la preocupación de Washington por el ingreso de armas al sur de Sudán, presuntamente desde el norte del país, lo que ha propiciado un aumento de la violencia tribal.
"No es algo que pase por ósmosis, es deliberado y nos interesa que se sepa y se informe al Consejo (de Seguridad de la ONU) de la procedencia de las armas", dijo Rice a la salida de una reunión del máximo órgano de Naciones Unidas sobre la misión de paz del organismo en el sur de Sudán (UNMIS).
La diplomática señaló que su preocupación parte del historial del Gobierno de Jartum de alimentar conflictos en regiones del país, como el sur, armando a las tribus locales.
"Es por ello, además de por algunas informaciones puntuales, que estamos preocupados. Aunque suponemos que las armas también tienen otras procedencias", explicó.
Según Rice, el subsecretario general de la ONU para Operaciones de Paz, Alain LeRoy, señaló en la reunión del Consejo de Seguridad que el material bélico que ha ingresado en el sur de Sudán incluye armamento pesado, lo que explicaría el alto nivel de violencia.
"En una región de fronteras porosas como ésta, sin duda que las armas pueden llegar de cualquier lugar, por lo que hay que averiguar cuál es la fuente principal y qué motivos hay detrás de este flujo de armas", apuntó la embajadora estadounidense.
Al menos 140 personas murieron a principios de este mes en enfrentamientos en el sur de Sudán entre la tribu Dinka, la más grande del sur, y grupos armados del clan Nuer.
Estas muertes se suman al saldo de 2.000 personas fallecidas en 2009 en choques tribales de este tipo, según la ONU.
Dirigentes del Gobierno autónomo del sur atribuyen la violencia a intentos del Ejecutivo de Jartum de generar el caos en la región antes de las elecciones presidenciales del próximo abril.
El presidente actual, Omar al Bachir, es el favorito en los comicios, a los que también concurren el ex primer ministro y uno de los principales dirigentes de la oposición, Al Sadeq al Mahdi, así como Yaser Arman, dirigente del principal partido político del sur, el Movimiento Popular de Liberación de Sudán.
El conflicto del sur de Sudán estalló en 1983 cuando el régimen de Jartum impuso la "sharia" o ley islámica en todo el país, y los rebeldes del sur, de mayoría cristiana y animista, se levantaron en armas.
La guerra finalizó el 9 de enero de 2005 cuando el Gobierno sudanés y los rebeldes firmaron un acuerdo de paz, que puso fin a 21 años de una guerra que causó la muerte de dos millones de personas.