La derrota por 3-1 frente a Costa Rica no sólo le quitó el invicto a la selección de Estados Unidos en el hexagonal de la Concacaf para la clasificación al Mundial de Suráfrica 2010 sino que convirtió el partido de mañana, sábado, frente a Honduras como "clave" en las aspiraciones de clasificación.
El entrenador de Estados Unidos, Bob Bradley, es consciente no sólo de que su equipo necesita la victoria ante los catrachos cuando se enfrenten en el Soldier Field de Chicago, sino que también deben hacer mucho mejor fútbol que el realizado ante Costa Rica, que les dio toda una lección.
"Es cierto que el terreno de juego artificial no ayudó a nuestra adaptación en San José, pero tampoco hicimos bien las cosas ni tuvimos el nivel de juego que el equipo ha mostrado en lo que va del torneo de clasificación", destacó Bradley. "Hubo falta de coordinación y nos faltó mayor presión en defensa".
Bradley admite que la baja de algunos jugadores claves le obligó a experimentar con el veterano DaMarcus Beasley como defensa izquierdo, pero el equipo como conjunto tampoco jugó bien.
"Frente a Honduras es un partido nuevo y decisivo para nosotros porque tenemos que ganar todos y cada uno de los que disputamos en nuestro campo", comentó Bradley. "Además no podemos perder puntos ante rivales directos como puede ser Honduras".
Además, Honduras llega a Estados Unidos con el honor de haber sido la última selección que consiguió ganar a la selección de las barras y las estrellas de visitante en un partido de clasificación al mundial cuando se impuso por 3-2, el 1 de septiembre del 2001, en el RFK Stadium de Washington.
Desde entonces, Estados Unidos no pierde un sólo partido como local, pero el equipo ha llegado "tocado" después de la derrota sufrida ante Costa Rica.
"Somos conscientes que no estamos en el mejor momento, pero confío en que el equipo reaccione y logremos el triunfo que necesitamos", destacó Bradley. "No va a ser fácil, pero este equipo tiene orgullo y carácter".
Bradley no podrá contar con tres jugadores que son claves en su formación como el centrocampista Michael Bradley, su hijo, que recibió la segunda tarjeta amarilla en Costa Rica y cumplirá con un partido de suspensión.
Tampoco tendrá en el ataque al delantero Brian Ching, del Dynamo de Houston, que sigue sin recuperarse del tirón muscular que sufre y el defensa Frankie Hejduk, del Columbus Crew, es duda hasta mañana, sábado, también con problemas físicos.
Pero Bradley dijo que confía en el resto de los jugadores que han sido seleccionados y está convencido que van a lograr el triunfo para seguir en la línea de dominio que siempre han tenido sobre Honduras en los enfrentamientos entre ambas equipos nacionales.
Estados Unidos tiene marca de 7-2-3 en el historial de enfrentamientos con Honduras, incluida la de 2-1-1 para los partidos de clasificación a un mundial.
Además, a pesar de la derrota del 2001 en Washington, Estados Unidos tiene récord ganador de 5-1-2 en los duelos que ha mantenido con Honduras en los partidos disputados en su territorio.
"Eso es importante para las estadísticas, ahora lo que tenemos que demostrar en el campo es que somos mejor equipo para conseguir el triunfo que será muy importante", señaló Bradley. "Soy consciente que Honduras llega más descansada que nosotros porque no jugó el pasado miércoles, pero vamos a hacer bien las cosas".
Estados Unidos llega al partido con marca de 2-1-1 y siete puntos, segundo en la clasificación del hexagonal, mientras que Honduras llega con tres partidos y 1-1-1 que le permiten tener cuatro puntos y terceros del grupo.
El entrenador colombiano Reinaldo Rueda, que dirige al combinado nacional, catracho es consciente que su equipo no va a tener enfrente al mismo Estados Unidos que se vio en el Estadio Saprissa de San José.
"Después del partido que Estados Unidos perdió ante Costa Rica, su equipo y forma de jugar será muy diferente al que vimos en San José", admitió Rueda. "Tienen un nuevo escenario, que les favorece, con el campo y los aficionados de su lado y además quieren recuperar la condición de líderes del grupo".
Rueda admitió que los jugadores hondureños llegan ilusionados con el partido y después del triunfo conseguido por 3-1 ante México saben que tienen también sus opciones e intentarán aprovecharlas en el campo.
El entrenador cafetero, aunque no dio a conocer la alineación que va a presentar contra Estados Unidos, tiene muy claro que el núcleo del equipo estará formado por jugadores como Amado Guevara, Maynor Figueroa y Víctor Bermudez, entre otros.
"Todo lo que podamos lograr de positivo en este partido será de gran valor para el futuro y con esa mentalidad vamos a salir al campo, sin ningún tipo de presión", agregó Rueda