El gobierno de Estados Unidos ha reafirmado hoy el apoyo de su país a la Convención sobre Armas Biológicas de la ONU pero ha dejado claro que no apoya la creación de un protocolo de verificación de arsenales.
Así lo anunció hoy la secretaria de Estado adjunta para el Control de Armas y Seguridad Internacional de EEUU, Ellen O. Tauscher, en un discurso ante la Reunión anual de los Estados Parte de la Convención sobre Armas Biológicas.
La Convención data de 1975 y es un tratado que prohíbe el desarrollo, la producción y el almacenaje de armas biológicas.
"Estados Unidos continuará apoyando sus compromisos de no desarrollar, adquirir, producir o procesar armas biológicas", afirmó Tauscher.
Dejó claro, no obstante, que "la administración Obama no apoyará la reapertura de negociaciones sobre un protocolo de verificación en el marco de la Convención" y confió en que esto "no sea una sorpresa para nadie".
La alta funcionara explicó que "se han analizado con detalle los esfuerzos previos para desarrollar un protocolo de verificación y se ha llegado a la conclusión de que un mecanismo vinculante no lograría una verificación positiva ni más seguridad".
De esta manera, el presidente estadounidense, Barack Obama, sigue los pasos de su antecesor, George W. Bush, quien en 2001 decidió retirarse de las negociaciones para poner en marcha ese sistema.
"La facilidad con la que un programa de armas biológicas puede disfrazarse como una actividad legítima, y los rápidos avances de la investigación biológica hacen muy difícil detectar violaciones", agregó Tauscher.
No obstante, la secretaria de Estado adjunta aseguró que su país piensa trabajar para reforzar la Convención y su programa de trabajo.
Asimismo, Tauscher se comprometió a aumentar la transparencia y a implicarse en discusiones bilaterales para intentar convencer a los países que aún no son miembros de la necesidad de unirse a la Convención.