Un grupo de estudiantes de oposición pidió hoy en Caracas la renuncia del ministro del Interior de Venezuela, Tarek El Aissami, por el trato que dio a la muerte de un joven universitario el pasado martes durante una protesta en la ciudad de San Cristóbal.
El grupo, formado por unos 30 estudiantes, entregó la petición de renuncia en la sede del Ministerio, en el centro de Caracas, la cual fue recibida por funcionarios de ese despacho.
Una vez consignada la petición los estudiantes se dispersaron sin que se produjera ningún incidente.
El pasado martes, el estudiante Jesús Ramírez, de 19 años, murió al recibir un disparo mientras participaba en una protesta callejera en la ciudad de San Cristóbal, 820 kilómetros al suroeste de Caracas, en el estado de Táchira, cerca de la frontera con Colombia.
El Aissami indicó que la muerte del joven era resultado de la "negligencia" de la policía regional, versión que fue rechazada por los participantes en la protesta así como por portavoces de la oposición, entre ellos el gobernador del estado Táchira, César Pérez.
El ministro dijo que la policía regional se retiró cuando comenzaron las escaramuzas entre los que protestaban y otro grupo de estudiantes progubernamentales que les salieron al paso.
Sin embargo, imágenes difundidas posteriormente por la prensa muestran a guardias nacionales, destinados a resguardar el orden público, junto a encapuchados armados, que presuntamente son los que atacaron la manifestación de protesta.
El gobernador Pérez dijo que los responsables de la muerte del estudiante fueron esos "pistoleros", presuntos simpatizantes del Gobierno del presidente Hugo Chávez.
El miércoles se registraron actos de repudio por la muerte del estudiante en Caracas, Táchira y Mérida, donde volvieron a captarse imágenes en las que la Policía permanece impasible mientras supuestos grupos "chavistas", destrozan la cerca de un centro universitario.
El líder estudiantil de Táchira, Wilmer Zabaleta, anunció para hoy "una marcha hasta la sede de la Fiscalía" en esa región para presentar vídeos que "prueban" que Ramírez fue "asesinado" por presuntos pistoleros oficialistas.
El jefe de la policía judicial venezolana, Wilmer Flores, se trasladó a San Cristóbal para encabezar las investigaciones sobre el asesinato del estudiante.