El militar retirado uruguayo Manuel Cordero Piacentini fue internado hoy en el Hospital Militar Central, de Buenos Aires, luego de negarse a declarar en la causa que le investiga por su participación en el Plan Cóndor de las dictaduras suramericanas en los años 70.
Fuentes judiciales señalaron que Cordero Piacentini, extraditado este fin de semana desde Brasil, se limitó a escuchar los requerimientos de la justicia federal argentina por delitos de lesa humanidad cometidos en el marco del plan de represión.
El militar retirado, sometido a un tratamiento cardiológico, llegó este martes en avión al Aeroparque porteño y, desde allí, fue trasladado a una unidad médica de la Policía Federal Argentina, donde fue revisado por un grupo de galenos.
Después fue llevado a los tribunales de Buenos Aires a cargo del juez Norberto Oyarbide, que le investiga por delitos cometidos en el marco del Plan Cóndor, coordinado por las dictaduras militares de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay en la década de 1970.
Cordero Piacentini llegó al aeropuerto de la capital argentina procedente de la provincia de Corrientes, en el norte del país, donde permaneció internado dos días en un hospital municipal a la espera de ser trasladado.
El magistrado Oyarbide resolvió ahora que el acusado permanezca internado en el hospital militar hasta que sus condiciones de salud le permitan ser trasladado a una prisión, dijeron los portavoces a la agencia Télam.
Cordero Piacentini fue trasladado el sábado en una ambulancia desde Santana do Livramento, ciudad brasileña fronteriza con Uruguay, hasta Uruguayana, limítrofe con Argentina, donde fue recibido por las autoridades de este país.
Cordero Piacentini, de 71 años, es uno de los acusados por la desaparición de varias decenas de personas, la mayoría uruguayas, apresadas en Buenos Aires durante la dictadura argentina (1976-1983), incluida la argentina María Claudia García Irureta de Gelman, nuera del poeta Juan Gelman, según fuentes judiciales.
El acusado, casado con una brasileña, está imputado además por el secuestro de un bebé, después conocido como Aníbal Armando Parodim, durante el Plan Cóndor, así como de 32 casos de torturas contra detenidos en 1976 en un centro clandestino en Argentina, de acuerdo con el Supremo Tribunal brasileño.
El viernes pasado recibió la autorización para dejar el hospital en Santana do Livramento, donde estaba ingresado, con el compromiso previo por parte del Gobierno argentino para que el militar retirado continuara un tratamiento cardiológico en Buenos Aires.
La extradición de Cordero Piacentini, fugado de Uruguay en 2004 y apresado en 2007 en Brasil, se había aplazado debido a los problemas de salud que padece el militar retirado, que pasó los últimos seis meses en prisión domiciliaria en Santana do Livramento.
El ex oficial está acusado de formar parte de grupos paramilitares y de torturar a prisioneros en la cárcel clandestina llamada "Automotores Orletti", que funcionó en Buenos Aires durante la dictadura argentina.