El ex banquero Salvatore Cacciola, condenado en Brasil por fraude financiero y desvío de recursos públicos, abandonó hoy la cárcel de Río de Janeiro en la que estuvo preso en los últimos tres años tras haber sido beneficiado con la libertad condicional, informaron fuentes oficiales.
Cacciola, quien llegó a ser un emblema de la impunidad en Brasil debido a la facilidad con que logró evitar su encarcelamiento y huir a Italia antes de que las autoridades brasileñas pudieran alcanzarlo, podrá cumplir en libertad el resto de su condena a 13 años, según el juez de ejecuciones penales que lo benefició por buen comportamiento.
Cacciola, acompañado por su abogado, abandonó en la tarde de este jueves el instituto penal Plácido Sá Carvalho de Río de Janeiro, en donde estaba recluido desde julio de 2008, cuando fue extraditado por el Principado de Mónaco.
El exbanquero fue condenado en 2005 a 13 años de prisión por su responsabilidad en la quiebra del banco Marka, del que era propietario, y por haberse valido de recursos públicos para recuperar el capital que perdió con la bancarrota de la institución financiera.
Ello debido a que en 1999 convenció a funcionarios del Banco Central a concederle un préstamo para intentar evitar la quiebra del banco y fue favorecido con una operación ilegal que tuvo un costo de 1.200 millones de dólares de la época para los cofres públicos.
El Banco Central justificó la ayuda como una forma de evitar una quiebra sistemática de otros bancos en momentos en que Brasil había determinado una fuerte depreciación de su moneda.
Pese al escándalo provocado por la quiebra del banco y la ayuda ilegal del Banco Central, Cacciola pasó pocos días en la cárcel y fue puesto en libertad gracias a un hábeas corpus concedido por el Supremo Tribunal Federal.
El ex banquero aprovechó su liberación para viajar a Italia en 2000, en donde permaneció hasta 2008 viviendo una vida normal debido a que, por tener nacionalidad italiana, no podía ser extraditado a Brasil.
Cacciola apenas pudo ser detenido cuando realizó un viaje de descanso al principado de Mónaco, en donde inmediatamente fue arrestado por la Policía Internacional ya que existía en su contra una orden de extradición que no se aplicaba en Italia pero sí en cualquier otro país europeo.
Una de las condiciones para la libertad condicional fue el compromiso del exbanquero de no salir del país. Incluso para viajar de Río de Janeiro a otra ciudad de Brasil, Cacciola necesitará autorización judicial.