La Justicia investiga a un antiguo director de la filial argentina de la española Marsans, expropietaria de Aerolíneas Argentinas, por su participación en los "vuelos de la muerte", confirmaron hoy a Efe fuentes de organismos humanitarios.
Se trata de Luis Conrado Lupori, exdirector de Marsans Argentina y quien está detenido por otra causa que también investiga delitos de lesa humanidad cometidos por el régimen militar que gobernó en Argentina de 1976 a 1983.
Alan Iud, uno de los abogados de las Abuelas de Plaza de Mayo, dijo a Efe que la organización humanitaria ha recibido "desde la década de los ochenta entre seis y ocho denuncias" que vinculan a Lupori con los "vuelos de la muerte", en los que detenidos por la dictadura eran arrojados vivos al océano Atlántico.
"Tenemos denuncias, que hemos presentado ante la Justicia, correspondientes a distintos períodos, algunas de las cuales aseguran que participó en los 'vuelos de la muerte' y quedó mal psicológicamente", destacó.
La noticia fue destapada por la revista Veintitrés, que indicó que Lupori fue uno de los 24 pilotos habilitados para comandar los aviones desde los que se arrojaban al vacío a los presos políticos, la mayoría de los cuales partía desde la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), la principal cárcel ilegal de la dictadura.
Según la publicación, Lupori fue jefe del curso de aviación y de contrainteligencia de la ESMA antes de participar en aquella temible escuadrilla.
Fuentes judiciales citadas por Veintitrés aseguraron que el juez Sergio Torres y el fiscal Eduardo Taiano, que investigan los "vuelos de la muerte", deberán indagar cuanto antes a Lupori porque su continuidad en prisión depende de los resultados de una prueba genética cuyos resultados se conocerán en breve.
"Si este análisis determina que no hay pruebas para inculparlo por la otra causa, puede quedar libre y, sabiendo que puede ser citado a declarar por los 'vuelos de la muerte', no sería extraño que intentara fugarse", precisaron.
La de la ESMA fue de una de las megacausas por delitos de lesa humanidad reabiertas en Argentina en 2003, tras la derogación parlamentaria de las "leyes del perdón" a violadores de los derechos humanos durante la dictadura.
Los "vuelos de la muerte" fueron admitidos por el exmarino argentino Adolfo Scilingo, quien en 1995 habló de esta metodología de exterminio que se utilizó durante la dictadura y quien desde 2007 cumple una condena de 1.084 años de prisión impuesta por el Tribunal Supremo español.
Unas 30.000 personas desaparecieron en Argentina entre 1976 y 1983, según denuncian los organismos humanitarios.