El último embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Robert Callahan, quien concluyó su misión en este país en julio pasado, pidió a los nicaragüenses acudir a las urnas el domingo próximo y apoyar "la institucionalidad y la democracia".
El exdiplomático estadounidense expresó, en un artículo de opinión publicado hoy en el diario La Prensa, de Managua, y titulado "Nicaragüenses, por favor voten", su preocupación sobre el proceso electoral, en el que el presidente del país, Daniel Ortega, busca su reelección.
"Aunque entiendo sus frustraciones con las manipulaciones del Gobierno a través del Consejo Supremo Electoral, la falta de observación nacional y hasta cierto punto internacional, y la fragmentación de la oposición política, es muy importante que todos los nicaragüenses voten", señaló Callahan, quien concluyó su misión en Managua el 19 de julio pasado.
"Todos ustedes (nicaragüenses) apoyen la institucionalidad y la democracia. Por favor, voten", instó.
Callahan, que dijo estar retirado del Gobierno y su artículo es una opinión personal, indicó que si bien las encuestas dan como favorito para ganar en primera vuelta a Ortega, "cuya candidatura es ilegítima, ilegal e inconstitucional", la población aún así debe ir a votar.
"Los sondeos se han equivocado muchas veces en el pasado y pueden ser imprecisos hoy día. En la Nicaragua de 2011 todavía vive el Güegüense", consideró.
El "Güegüense" es un personaje utilizado en Nicaragua como una referencia histórica cada vez que se acercan los períodos electorales, para recordar a los candidatos que el ingenio del indio utilizado para burlarse del colonizador sigue vivo y que, por tanto, el que cree que puede ganar una contienda puede resultar al final perdedor.
"De todos modos, es obligación de cada ciudadano en un democracia votar y asumir responsabilidad por el futuro de su país. Por favor, voten", continuó el exembajador estadounidense, crítico del Gobierno sandinista.
Callahan también expresó su preocupación por la transparencia en el proceso y la posibilidad de que el Gobierno manipule el conteo de los votos, "o sea robar las elecciones".
Eso es "una inquietud comprensible después del fraude" en los comicios municipales de 2008, ganados ampliamente por sandinistas y denunciados como fraudulentos por la oposición, apuntó.
"No obstante, ello no es motivo para quedarse en casa y no salir a votar el día domingo", agregó.
"Si se diera un fraude de la magnitud de las elecciones municipales de hace tres años, estoy convencido que la comunidad democrática internacional reaccionaría y se negaría a reconocer los resultados", afirmó.
Según Callahan, el precio que pagaría el Gobierno sandinista "sería altísimo y su imagen sufriría un golpe irreparable, hecho que podría tener consecuencias negativas en los bancos multilaterales y en los foros regionales como la OEA".
"Pero esto puede pasar solamente si la gran mayoría de los nicaragüenses no acude a votar. Por favor, voten", insistió el exembajador, que anunció su disposición de brindar "apoyo moral y llevar su caso", si se diera un fraude, "a la corte de la opinión internacional".
Washington nombró a Jonathan Farrar como próximo embajador de EE.UU. en Managua, sin embargo, no ha sido ratificado por el senado estadounidense.
En las elecciones del domingo, Ortega aspira a continuar en el poder pese a que existe una norma constitucional que prohíbe la reelección inmediata que, sin embargo, fue declarada inaplicable por magistrados oficialistas de la Corte Suprema de Justicia.
Ese fallo ha sido calificado de "inconstitucional" y de "golpe a la democracia" por los opositores.
En los comicios del domingo unos 3,4 millones de nicaragüenses están habilitados para elegir a un presidente, vicepresidente, 90 diputados ante la Asamblea Nacional y 20 ante el Parlamento Centroamericano (Parlacen).