Un nieto del dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo Molina fue expulsado hoy del Congreso Nacional, donde se celebró una vista pública para conocer un proyecto que propone la creación de un museo histórico acerca de la era del tirano (1930-1961).
Luis Ranfis Domínguez Trujillo se presentó a la sede del Congreso con la intención de participar en los debates, pero fue mandado retirar por el presidente de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, Manuel Jiménez, ante los airados reclamos de organizaciones en contra de la dictadura, informaron medios locales.
Jiménez dijo que tomó la decisión para evitar algún incidente, pero aseguró que en su momento escuchará la posición de Domínguez Trujillo, quien en febrero pasado intentó presentar, sin éxito, en un hotel de la capital el libro "Trujillo, mi padre", escrito por su madre Angelita Trujillo, la hija menor del dictador.
Tras ser expulsado de la sede del Congreso, Domínguez Trujillo defendió la construcción del museo porque "se debe conocer toda la verdad" acerca de su abuelo, "incluyendo que pagó la deuda pública de este país".
La construcción del museo en cuestión fue propuesta por el diputado Leivin Guerrero, representante de la provincia San Cristóbal (sur), la localidad natal de Trujillo, que murió en un atentado el 30 de mayo de 1961 cuando se dirigía precisamente a dicha localidad, entonces llamada ciudad "Benemérita".
Guerrero, del opositor Partido Revolucionario Dominicano (PRD), explicó en su proyecto que el objetivo del museo es recopilar, organizar, investigar y difundir los bienes del patrimonio tangible e intangible de la nación relacionada con los 31 años de la dictadura de Trujillo Molina.
La iniciativa, agregó, contempla el traslado desde España a la República Dominicana de los restos del tirano.
El nieto de Trujillo defendió recientemente el traslado de los restos de su abuelo desde Madrid (España) a su país.
"Yo estoy de acuerdo en que los restos de mi abuelo descansen en la República Dominicana. Él lo hizo todo y lo dio todo por su país", declaró en una entrevista en la televisión dominicana.
El museo acerca de la era de la dictadura funcionaría en la Casa de Caoba, uno de los refugios predilectos del dictador, y estaría a cargo de un patronato encabezado por el Ministerio de Cultura, según el legislador, quien insiste en que no es "trujillista".
Sin embargo, consideró que "treinta años de historia, con sus luces y sombras, no se pueden obviar".
En el atentado en el que el dictador perdió la vida participaron Juan Tomás Díaz, Luis Miguel Cáceres, Pedro Livio Cedeño, Huáscar Tejeda, Salvador Estrella Sahdalá, Antonio de la Maza, Roberto Pastoriza, Modesto Díaz, Miguel Angel Báez, Amado García Guerrero, Antonio Imbert Barreras y Luis Amiama Tió.
Antonio Imbert Barreras es el único superviviente.
La verdad sobre el asesinato de Trujillo parece una historia que nunca se esclarecerá. Según algunos escritores, antes de morir, el tirano tuvo tiempo de sacar su pistola y herir gravemente a Pedro Livio Cedeño.
Sin embargo, Imbert Barreras niega que el llamado "generalísimo" disparara contra uno de sus atacantes.