El Ministerio de Educación de Honduras extendió el año escolar hasta el 19 de diciembre próximo, con el fin de recuperar el tiempo en que los maestros paralizan labores cada semana en apoyo al depuesto presidente Manuel Zelaya.
El ministro de Educación Santos Sosa explicó hoy a la prensa que la medida se tomó esta sábado ante "la preocupación por la pérdida de clases", que los docentes sólo imparten tres días por semana, principalmente en Tegucigalpa y San Pedro Sula (norte).
Los maestros suspenden las clases los otros dos días para sumarse, muchos de ellos, a marchas del frente de resistencia que exige el regreso al poder de Zelaya, quien fue derrocado el 28 de junio pasado, cuando el Parlamento designó en su lugar a Roberto Micheletti.
Los docentes, que son unos 50.000 aglutinados en cuatro organizaciones gremiales, hacían frecuentes huelgas en el Gobierno de Zelaya por atrasos en sus salarios.
Sosa, quien fue viceministro de Educación con Zelaya, indicó que los centros educativos que hayan mantenido normalidad en sus actividades podrán terminar el año escolar el 30 de noviembre, fecha original de finalización.
"Todos los niveles educativos culminarán el 19 de diciembre, con excepción de aquellos que han trabajado normalmente", puntualizó.
Indicó que los ministerios de Educación y Finanzas, así como el Ministerio Público, continúan haciendo auditorías en los centros educativos para establecer qué maestros no imparten clases con el fin de sancionarlos.
Dirigentes del movimiento de resistencia reconocen que la incorporación de los docentes hace más numerosa la cantidad de manifestantes, que sin ellos ya es pequeña en relación a los días posteriores a la defenestración de Zelaya.