La cantante de Cabo Verde Cesaria Evora, conocida como la reina de la morna o la diva de los pies desnudos, murió hoy a los 70 años de edad en un hospital caboverdiano, informó la emisora francesa "France Info".
Evora, nacida en la ciudad de Mindelo en la isla de San Vicente el 27 de agosto de 1941, se había retirado de los escenarios en septiembre por motivos de salud y desde París, en donde se encontraba, decidió volver a su país para pasar allí "sus últimos días", indicó la emisora, citando a su agente y al Ministerio de Cultura de Cabo Verde.
El último comunicado de su casa de discos, Lusafrica, data todavía de septiembre, y en el se destaca que los médicos que la seguían en la capital gala le "ordenaron" anular su próxima gira de conciertos y ella, de acuerdo con su productor y manager, José da Silva, decidió poner fin a su carrera,
"Sus nuevos problemas de salud siguen a varias intervenciones quirúrgicas que sufrió durante los últimos años, entre ellas una operación a corazón abierto, en mayo de 2010", se agregaba en esa nota, en la que se recalcaba que con esa decisión renunciaba a "una vida itinerante" que la había llevado por todo el planeta.
Evora publicó en 1988 su primer álbum, "La diva de los pies desnudos", pero no fue hasta 1992 cuando con "Miss Perfumado" asombró al mundo y comenzó a viajar con la morna, considerada el blues caboverdiano y que según su casa de discos sabe transmitir la melancolía de su país.
La artista había sido distinguida en 2009 con la insignia de caballero de la Orden de la Legión de Honor de Francia después de más de 45 años de carrera musical, en la que se incluyen 14 álbumes que paseó por los escenarios más prestigiosos.
Su apelativo de "diva de los pies desnudos", el título de su primer disco, se lo ganó a pulso apareciendo sin calzado en sus actuaciones, en homenaje a los más desfavorecidos, y las letras de sus canciones a menudo se habían dirigido también a esas personas.
Cesária Evora, "la diva descalza" que popularizó el blues caboverdiano
Conocida como la más importante cantante en la historia de Cabo Verde, Cesária Evora, apodada también "la diva descalza", falleció hoy en su país natal apenas unos meses después de abandonar la música por problemas de salud. A finales de septiembre, Cesária Evora anunció su despedida por consejo médico, dejando atrás una larga carrera en el mundo de la música que le reportó un éxito tardío pero internacional, con el que dio a conocer el "blues" caboverdiano, la "morna". Nacida en la isla de San Vicente (Cabo Verde) un 27 de agosto de 1941, siempre estuvo rodeada de canciones e instrumentos. Como los que tocaba su padre, Justiniano de la Cruz, profesional del violón y el violín, o su hermano Lela, al saxofón. A los 16 años "Cise", como la llamaban los más allegados, comenzó a actuar en bares y hoteles, con canciones cargadas de esa melancolía que impregnó toda su obra y que fueron recopiladas en un disco editado en 2008, "Rádio Mindelo". Su voz, grave, convirtió sus canciones en poco menos que inconfundibles, acompañadas siempre de los ritmos propios de su tierra, influenciados por la colonización portuguesa y sus raíces africanas. Coincidiendo con la independencia de Cabo Verde de Portugal, en 1975, la cantante vivió una época de depresión, cuando dejó de lado la música durante una década y cayó en el consumo abusivo de alcohol, concretamente el "grog", un aguardiente caboverdiano. Las "mornas" -que algunos conectan con el fado luso- y "coladeras" -similares a las anteriores, pero de ritmo más acelerado- de Cesária Evora no salieron de Cabo Verde hasta finales de la década de los 80. El resurgir de "la diva descalza" -apodada así por su costumbre de salir al escenario con los pies desnudos, como era costumbre en su tierra natal- llegó a partir de 1985, cuando viajó a Lisboa y comenzó a cantar en un local con música en vivo en la capital lusa, donde grabó su primer trabajo en solitario. Dos años después, el productor José da Silva la escucha y le propone grabar un álbum en París, titulado precisamente "La diva descalza", como se le conocería para la posteridad. A este disco, que no suscitó el entusiasmo entre la crítica, le siguió "Mar azul", en 1991, y apenas un año después "Miss Perfumado", cuando realmente le llegó el éxito internacional, a los 50 años. Desde entonces recorrió el mundo entero con su música y compartió escenario con algunos de los más reconocidos artistas, como Compay Segundo, Chucho Valdés o Caetano Veloso. La artista africana recibió numerosas distinciones a lo largo de su carrera, entre ellos el Premio de la Música de la UNESCO (1998), un Grammy a Mejor Album (2004) y la consideración de Caballero de la Legión de Honor de Francia (2009). Ya en 2008 sufrió de graves problemas de salud, cuando tuvo un infarto cerebral mientras se encontraba de gira por Australia. La cantante caboverdiana, que tiene dos hijos, falleció hoy a los 70 años en San Vicente, su isla natal, acompañada por su agente, José Da Silva, y debido a una "insuficiencia cardiorrespiratoria aguda y tensión cardiaca elevada", según el parte médico divulgado por medios lusos.