Miles de costarricenses, especialmente familiares de personas asesinadas, marcharon de forma pacífica hoy por las principales calles de San José para manifestar su rechazo a la violencia que afecta al país y pedirle a las autoridades acciones más fuertes contra los criminales.
La marcha, denominada "Ni un minuto más", fue convocada por la Asociación de Familiares de las Víctimas de Homicidio y recorrió cerca de un kilómetro desde el Parque Central hasta la sede del Poder Judicial, donde muchos clamaron justicia pronta y cumplida en los casos de muerte de sus seres queridos.
Con pancartas con leyendas como: "los malos llegan hasta donde los buenos lo permitan", "merecemos seguridad", "basta ya de proteger a los delincuentes" y "necesitamos cambios", los manifestantes clamaron por leyes más fuertes y un cambio social que reduzca los niveles de violencia en el país.
Además mostraron fotografías de las víctimas que han perdido la vida este año a causa de asaltos o asesinatos.
Pablo Marín, uno de los organizadores de la actividad, explicó a Efe que el objetivo de la protesta es "hacerle ver a los corruptos de los diputados que no están haciendo nada por el pueblo, que no están aprobando las leyes que se necesitan mientras nosotros ponemos los muertos".
Marín, quien es padre de una joven que fue asesinada semanas atrás de un balazo en la cabeza durante un asalto en el que otra de sus hijas resultó gravemente herida, afirmó que el problema es que la violencia no solo se da entre los criminales sino que "están matando a gente honrada, estudiantes y personas trabajadoras inocentes sin que nadie haga nada".
Los manifestantes clamaron por leyes más fuertes en las que se incluya la cadena perpetua, pero sostienen que se oponen a la pena de muerte porque "no vamos a caer en el mismo juego que los delincuentes".
Luis Bertone, otro de los manifestantes, indicó a Efe que aunque él no tiene personas víctimas de homicidio en su familia, consideró importante participar pues se trata de una acción a favor de la justicia.
"Estamos contra las armas y la mayor parte de la gente aquí tiene un dolor muy grande en el corazón que debe ser atendido", dijo.
Ningún diputado ni jerarca del Poder Judicial asistió a la marcha, pero los protestantes señalaron que esto no los sorprendía y que continuarán presionando para un cambio en la legislación que proteja más a la sociedad costarricense.