El vicepresidente de Paraguay, Federico Franco, se ratificó hoy sobre una presunta violación constitucional ocurrida con unos relevos militares ordenados sin su conocimiento y en ausencia del jefe de Estado, Fernando Lugo.
Franco ofreció hoy ante una sesión extraordinaria de la Cámara de Diputados su versión sobre los cambios llevados a cabo el 4 y el 5 de octubre cuando Lugo estaba hospitalizado en Brasil por una crisis derivada del cáncer linfático que padece y estando él al frente del Gobierno.
"No vengo hoy a este recinto a buscar revancha, a exigir o reclamar, vengo simplemente a exponer a fin de que los diputados tengan clara la película de lo que ha ocurrido", afirmó Franco, que desde el primer momento arrastra roces con el jefe de Estado.
El vicepresidente, del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), de centro derecha y principal aliado de Lugo en el Congreso, de mayoría opositora, considera que se ha violado la Constitución al no haber sido informado de la movida militar, de la que el jefe de Estado se hizo cargo a su regreso de Brasil.
"No he tenido información de parte del ministro de Defensa (Cecilio Pérez) ni de ningún jefe militar ni del presidente de la República de los cambios que se han hecho en fecha 4 de octubre", expresó Franco, quien se considera "injustamente marginado" por el gobernante.
Lugo, de 59 años y en tratamiento de un cáncer linfático desde el pasado agosto, estuvo cuatro días fuera del país y Franco asegura que la Constitución le confiere todas las prerrogativas del jefe de Estado, incluida la jefatura de Comandancia en jefe de las Fuerzas Armadas.
Sin embargo, los asesores de Lugo expresaron que este cargo es "indelegable" y que el gobernante emitió órdenes verbales para los controvertidos relevos, entre ellos la instalación de la junta que deberá definir las promociones y pases a retiro anuales.
Las divergencias de Lugo con su vicepresidente se remontan desde el primer día después de que la fracción que lidera el segundo del Ejecutivo en el PLRA fuera excluido de los principales cargos del Gobierno y estamentos intermedios.
"He sido injustamente marginado por el presidente de la República (...), esta situación ha generado momentos de disgusto, de separación de un movimiento político al cual yo represento", apuntó Franco, quien ha sostenido inocultables roces con referentes del grupos de izquierda del Gobierno.
Tras la exposición de Franco, la Cámara de Diputados debatió durante casi tres horas el asunto en medio de duras críticas al jefe de Estado, pero no asumió ninguna determinación.