La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, anunció hoy un aumento salarial del 16,9 por ciento para los jubilados en medio de una batalla con la oposición, que busca la aprobación parlamentaria de una mejora sustancialmente mayor.
También anunció un aumento del 22 por ciento en los subsidios de ayuda a la crianza de los niños, medida que junto con la otra beneficiará a unos diez millones de habitantes.
A partir de septiembre, el salario mínimo de los jubilados llegará a 1.046 pesos (unos 265 dólares), mientras que las ayudas a familias de bajos ingresos por cada hijo menor de 18 años llegarán a los 220 pesos (unos 56 dólares) al mes, indicó la mandataria en un acto transmitido por la cadena nacional de radio y televisión.
El conjunto de estas medidas supone un gasto público equivalente al 1,35 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) argentino, de unos 315.000 millones de dólares, según datos de fines de 2009.
"Este aumento ayuda a sostener la demanda (de bienes y servicios) y garantiza a los actores económicos y sociales un horizonte en la actividad económica y de consumo, que es lo que los empresarios necesitan para producir e invertir", subrayó Fernández.
La jefa del Estado insistió en que los aumentos salariales "no son un gasto" sino "una inversión social" que responde a "una política de estado", en respuesta a las críticas que recibe de parte de sus opositores.
Las mejoras sociales fueron anunciadas en momentos en que la oposición pretende que el Parlamento apruebe una ley para que los salarios de los jubilados representen el 82 por ciento de los que cobran los trabajadores, con lo cual se ajustarían cada vez que se conceden aumentos a las personas en activo.
Fernández y sus colaboradores han remarcado en varias ocasiones que las pretensiones de la oposición son insostenibles a mediano plazo y llevarían a la bancarrota del Tesoro nacional.
La oposición ha embestido contra el Gobierno desde varios frentes luego de ganar los comicios legislativos de junio de 2009, con lo que el peronista Frente para la Victoria de Fernández perdió la mayoría propia en la Cámara de Diputados y en el Senado, si bien se mantiene como el grupo mayoritario en ambas cámaras parlamentarias.
El ministro de Economía argentino, Amado Boudou, reiteró hoy que si se aprueba la iniciativa de la oposición Argentina pasará a tener un déficit público equivalente al 8 por ciento del PIB cuando las cuentas del Tesoro se mantienen en superávit desde 2003.