Así juega la Liga de Quito
ALEXANDER DOMÍNGUEZ: Saca provecho de su gran estatura para descolgar centros y también sale con seguridad para neutralizar disparos rasantes, aunque ya ha cometido errores de novato, incluso en el corte de jugadas aéreas.
NÉICER REASCO: Fuerte, veloz, buen dominio de pelota, gran defensor, por la banda derecha. Es prácticamente un delantero más y sabe resolver frente al arco contrario.
CARLOS ESPÍNOLA: Un veterano defensor central paraguayo, que aporta a la Liga de Quito seguridad en los cierres, precisa ubicación en el área para interponer su cuerpo y rápido desdoblamiento al ataque para marcar goles.
NORBERTO ARAÚJO: Cumple en forma exitosa marcando en el centro de la defensa, cuando no esta Espínola. Cierra los espacios con rapidez y oportunismo. Siempre por el costado derecho.
JAIRO CAMPOS: Se ha ganado la titularidad defendiendo el costado izquierdo, a pesar de dominar más el perfil derecho. Sin embargo, ha sido, por su lentitud, uno de los puntos débiles en la defensa universitaria.
ULISES DE LA CRUZ: Cuando muchos pensaban en su retirada, el delantero de origen regresó a la Liga de Quito y el entrenador Jorge Fossati terminó ubicándolo en la mitad de la cancha. Trabaja con precisión del centro hacia el costado.
DIEGO CALDERÓN: Salida rápida desde la mitad por el costado izquierdo, aunque con dificultad por su falta de claridad para dominar el balón. Se ha convertido en la rueda de auxilio de Campos para cerrar espacios.
WILLIAM ARAÚJO: No desentona en la recuperación de balón delante de los defensas centrales, a pesar de ser improvisado en ese puesto. Trata de copar el vacío del paraguayo Enrique Vera, ausente por lesión.
EDISON MÉNDEZ: Hace la conversión exacta del fútbol defensivo al ofensivo. Recompone con prontitud la figura defensiva, acompaña bien a los delanteros y sabe definir desde corta o larga distancia.
CLAUDIO GRAF: Encaja favorablemente en los disposiciones del entrenador, aunque aparece poco en el ataque, es un buen complemento para las llegadas sorpresivas al arco contrario.
CLAUDIO BIELER: Poder goleador. También participa en el juego defensivo, y cuando tiene que resolver sin importar cuántos defensas tenga al frente, no se complica.
NÉICER REASCO: Fuerte, veloz, buen dominio de pelota, gran defensor, por la banda derecha. Es prácticamente un delantero más y sabe resolver frente al arco contrario.
CARLOS ESPÍNOLA: Un veterano defensor central paraguayo, que aporta a la Liga de Quito seguridad en los cierres, precisa ubicación en el área para interponer su cuerpo y rápido desdoblamiento al ataque para marcar goles.
NORBERTO ARAÚJO: Cumple en forma exitosa marcando en el centro de la defensa, cuando no esta Espínola. Cierra los espacios con rapidez y oportunismo. Siempre por el costado derecho.
JAIRO CAMPOS: Se ha ganado la titularidad defendiendo el costado izquierdo, a pesar de dominar más el perfil derecho. Sin embargo, ha sido, por su lentitud, uno de los puntos débiles en la defensa universitaria.
ULISES DE LA CRUZ: Cuando muchos pensaban en su retirada, el delantero de origen regresó a la Liga de Quito y el entrenador Jorge Fossati terminó ubicándolo en la mitad de la cancha. Trabaja con precisión del centro hacia el costado.
DIEGO CALDERÓN: Salida rápida desde la mitad por el costado izquierdo, aunque con dificultad por su falta de claridad para dominar el balón. Se ha convertido en la rueda de auxilio de Campos para cerrar espacios.
WILLIAM ARAÚJO: No desentona en la recuperación de balón delante de los defensas centrales, a pesar de ser improvisado en ese puesto. Trata de copar el vacío del paraguayo Enrique Vera, ausente por lesión.
EDISON MÉNDEZ: Hace la conversión exacta del fútbol defensivo al ofensivo. Recompone con prontitud la figura defensiva, acompaña bien a los delanteros y sabe definir desde corta o larga distancia.
CLAUDIO GRAF: Encaja favorablemente en los disposiciones del entrenador, aunque aparece poco en el ataque, es un buen complemento para las llegadas sorpresivas al arco contrario.
CLAUDIO BIELER: Poder goleador. También participa en el juego defensivo, y cuando tiene que resolver sin importar cuántos defensas tenga al frente, no se complica.