El ex presidente peruano Alberto Fujimori ha sido citado para que acuda el próximo lunes como testigo al juicio contra su ex asesor Vladimiro Montesinos por el caso de la Marcha de los Cuatro Suyos, en la que murieron cinco vigilantes en el 2000, informó hoy la sala que lo procesa.
Fujimori había hecho caso omiso a una primera citación, pero hoy el juez César San Martín, que lo procesa por violación a los derechos humanos, reiteró que ha sido citado por la Segunda Sala Penal Anticorrupción para que se presente a las 16.00 hora local (21.00 GMT) del lunes.
La Marcha de los Cuatro Suyos, en alusión a los cuatro puntos cardinales del imperio de los Incas, fue convocada el 28 de julio de 2000 por el entonces candidato presidencial Alejandro Toledo para protestar contra la tercera toma de mando de Fujimori (1990-2000).
Según las investigaciones, la multitudinaria protesta fue boicoteada por Montesinos para generar una ola de violencia en la capital que dejó varios edificios públicos incendiados, en uno de los cuales fallecieron cinco vigilantes.
La ex testaferro de Montesinos, Matilde Pinchi Pinchi, declaró el martes en el proceso que el ex consejero presidencial retiró 220.000 dólares de las cuentas del Estado para pagar a los vándalos y a agentes encubiertos que provocaron los actos de violencia el día de la marcha.
El juicio contra Montesinos se celebra en una sala especial de la Base Naval del Callao, donde está recluido el ex asesor de inteligencia, por lo que se prevé que Fujimori deberá ser trasladado a esa instalación.
Sin embargo, San Martín no dio mayores detalles sobre el lugar donde se tomarán las declaraciones del ex mandatario.
El abogado de Fujimori, César Nakasaki, adelantó que su cliente no declarará y que, si lo obligan a asistir al juicio, se acogerá al derecho al silencio.
Incluso, Nakazaki dijo que la salud del ex presidente podría deteriorarse si atendiera a todas las citaciones que recibe del Poder Judicial.
El fiscal supremo José Peláez opinó que no hay nada que impida a Fujimori testificar en el juicio contra Montesinos porque su sentencia de extradición no le prohíbe declarar en otro caso judicial.
Peláez explicó que el derecho a guardar silencio está reservado para los procesados, pero no para los testigos.
"Él (Fujimori) está obligado, como cualquier otro ciudadano, a contribuir al esclarecimiento de los hechos que son materia de juzgamiento", declaró el fiscal a la agencia estatal Andina.
Peláez añadió que si el ex gobernante insiste en su negativa, la sala lo puede citar de grado o fuerza, o también dirigirse a tomar sus declaraciones en la celda que ocupa en la Dirección de Operaciones Especiales de la Policía, en el distrito de Ate-Vitarte, al este de Lima.