Los funcionarios estatales de Paraguay se sumaron hoy a tareas de limpieza colectiva a través de una media jornada de asueto decretada para hacer frente a la epidemia de dengue que afecta al país y que ya se cobró treinta vidas en 2011.
Los empleados públicos se adhirieron a esa medida que fue adoptada en la víspera por el Poder Ejecutivo y que rigió desde el mediodía de este martes, en el marco de una declaración de emergencia sanitaria nacional a causa del dengue, que ha afectado 9.652 personas, según fuentes oficiales.
Los funcionarios se pusieron a las órdenes de la autoridades de organismos sanitarios, que, con ayuda de las Fuerzas Armadas y la Policía, realizan desde hace varias semanas trabajos de limpieza de calles y patios baldíos y fumigación contra el mosquito "aedes aegypti", trasmisor del dengue que se procrea en agua estancada.
El Gobierno aclaró que el asueto no incluye al sector privado y que los empleados estatales retornarán a sus puestos de trabajo el miércoles, día en el que a partir del mediodía regirá el festivo de la Semana Santa católica.
Los gremios empresariales del país criticaron el asueto de este martes, al que consideraron como "altamente perjudicial" y que, según los empresarios, supone una pérdida de 83 millones de dólares para el sector productivo.
Lamentaron, además, la presunta falta de coordinación entre los poderes del Estado en la lucha contra ese mal, al argumentar que el Congreso había establecido la semana pasada el asueto tanto para el sector "público y privado".
El Ministerio de Salud reportó la semana pasada la muerte de cinco personas a causa del dengue, lo que elevó a 30 la cifra de fallecidos por esa enfermedad.
Desde enero pasado han fallecido 62 personas con síntomas del mal, aunque estos casos están pendientes de confirmación a través de pruebas de laboratorio, precisó ese organismo.
También recomendó a las personas que presentan los síntomas de esa afección que eviten viajar, como lo acostumbra a hacer la población en la Semana Santa, para evitar una mayor diseminación de la epidemia.
Los casos fatales de este año superaron a los de 2007, cuando el brote epidémico causó 17 muertos de 27.000 contagios, mientras que en 2010 la cifra de decesos fue de 15 de un total de 10.000 infectados.