Los funcionarios públicos uruguayos que hoy realizan una huelga general de 24 horas para reclamar mejores salarios y otras reivindicaciones, en la primera paralización de ese nivel desde que el izquierdista José Mujica asumió la Presidencia, el pasado 1 de marzo.
Los sindicalistas lograron con su movilización ser recibidos por el presidente Mujica, quien se comprometió con los trabajadores a mediar por ellos para lograr que se destraben las negociaciones por los aumentos salariales, una de las exigencias de los manifestantes.
La huelga fue convocada por la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE) y tuvo un acatamiento dispar.
Las oficinas públicas permanecieron abiertas pero con alto grado de absentismo, lo mismo que en las dependencias municipales, dijeron a Efe fuentes de la COFE.
En los liceos no se dictaron clases debido a que la gremial de profesores se plegó a la paralización, pero los maestros, a pesar de respaldar la huelga, concurrieron a las escuelas.
La banca oficial cumplió con su actividad normal, pero los trabajadores del Correo y de otras dependencias estatales no se presentaron a trabajar.
Los médicos también se plegaron a la paralización, incluso ampliaron su huelga a 48 horas, y en los hospitales solo se atienden los casos urgentes.
El Sindicato Médico del Uruguay (SMU) informó que durante el paro de actividades, entre hoy y el viernes, se atenderán únicamente las emergencias, urgencias, pacientes oncológicos e ingresados.
Esta es la primera huelga de 24 horas de los funcionarios públicos durante el Gobierno de Mujica, quien asumió el 1 de marzo pasado.
Anteriormente, la principal central obrera del país, el Plenario Sindical-Convención Nacional de Trabajadores (PIT-CNT) realizó dos paros generales de cinco horas, en junio y la pasada semana, por diferentes reivindicaciones.
Unos doscientos trabajadores de distintas dependencias oficiales, portando banderas de sus sindicatos y carteles con sus reivindicaciones, se congregaron hoy frente a la Presidencia de la República.
Cinco dirigentes de la COFE y de sindicatos de funcionarios públicos ingresaron a la Presidencia para entregar una carpeta con sus reivindicaciones a Mujica, quien los recibió en horas de la tarde.
"Estamos muy conformes con la decisión del presidente que aceptó recibirnos", destacó a Efe, Alejandro Laner, dirigente del sindicato de la salud, integrante de la COFE.
La intención de los sindicalistas era exponer "de primera mano" las "necesidades y reclamos" de los funcionarios al presidente.
"Nuestras reivindicaciones pasan por mejores salarios, más presupuesto para la enseñanza y regularizar los contratos precarios del Estado, que generan una situación de angustia a miles de trabajadores", destacó el secretario general de COFE.
Según estimaciones sindicales, unos 16.000 de los 255.000 funcionarios públicos tienen contratos precarios.
La COFE reclama, además, tener participación en la reforma del Estado que impulsa el gobierno de Mujica.
Laner dijo que en una carpeta entregada al presidente figura un documento con "la plataforma general" de los reclamos de los funcionarios públicos.
Además, un "borrador" de la postura de COFE en relación a la reforma del Estado.
"Queremos fortalecer los ámbitos de negociación con el Gobierno y que sean efectivos" señaló.
A título de ejemplo, el dirigente sindical destacó que actualmente se define el contenido del presupuesto quinquenal de la Administración de Mujica que será enviado a fin de mes al Parlamento para su análisis y aprobación, "pero no fuimos oídos".
Para los funcionarios públicos "el futuro Presupuesto es muy importante, sin embargo no conocemos ni un artículo de lo que contiene", dijo.
Como parte de su reclamo de mejores salarios, los funcionarios aceptan una propuesta oficial para que la paga mínima sea de 14.400 pesos (700 dólares), pero pretenden bajar la carga horaria laboral de 40 a 30 horas semanales.
Mujica aceptó mediar con las autoridades del Ministerio de Trabajo que gestionan esta negociación para favorecer un entendimiento en ese sentido.
Lo que pretende la COFE es "una escala salarial hacia arriba que respete la antigüedad y trayectoria de los funcionarios".
La plataforma de la huelga incluye, además, el reclamo del 6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) para la educación.