El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, comenzó hoy formalmente, y sin actividades públicas, su gestión al frente del primer Gobierno de izquierda en el país, entre expectativas de los empresarios y las críticas del partido ARENA, ahora en la oposición.
Funes, quien ayer asumió el cargo en una ceremonia que contó con la presencia de una decena de gobernantes latinoamericanos, no acudirá este martes a actos oficiales, pues estará en reuniones y actividades privadas, dijo a Efe el secretario de comunicaciones del Gobierno, David Rivas.
Mientras, los ministros asumieron la responsabilidad de sus despachos, en reuniones ante la prensa a las que también asistieron los funcionarios salientes.
El mensaje de Funes, que prometió en su investidura que gobernará para los más necesitados, generó expectativas entre los empresarios, ante el anuncio de un plan anticrisis que prevé la generación de 100.000 empleos en los próximos 18 meses y la creación de una banca estatal para financiar a micro, pequeños y medianos empresarios.
El director de asuntos económicos y comerciales de la Cámara de Industria y Comercio de El Salvador, Mario Magaña, aseguró que ven con "ojos positivos" la apertura de Funes, que convocó a un consejo económico y social para diseñar políticas con los distintos sectores del país.
"Compartimos algunos de los anuncios que él (Funes) hiciera (...), como son el propósito de crear nuevos empleos, de ayudar a los más necesitados con programas sociales focalizados, fortalecer la institucionalidad del país, combatir la corrupción en el Gobierno y crear un Gobierno de diálogo y de consenso", resaltó.
El consejero delegado del grupo atunero español Calvo, que opera una planta en El Salvador, Manuel Calvo, indicó a la prensa que el discurso fue de "construcción y de futuro".
La Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) criticó no sólo el discurso de Funes, sino a los integrantes del gabinete de Gobierno, en el que destacan técnicos, académicos y políticos.
El nuevo mandatario "ha prometido que su Gobierno será una meritocracia cuando su gabinete está dominado por la partidocracia", señaló en un comunicado difundido por la prensa local el partido de derecha, que estuvo al frente del Gobierno durante los últimos 20 años.
Funes "nos acusa de estar ligados a una supuesta elite de privilegios. Queremos recordarle que el sistema de privilegios, aranceles protectores, escudos fiscales y financiamiento dirigido lo desarmamos nosotros", señaló ARENA, y preguntó adónde deben aplicar las familias "para accesar a los 100.000 empleos" prometidos.
Criticó que Funes "desconoce toda la obra que le precede y plantea que el desarrollo del país comienza con él".
"Queremos recordarle que la democracia que le permitió llegar al poder la construimos nosotros", aseguró en su mensaje la fuerza política que ahora pasa a la oposición y que en 1992, durante la presidencia de Alfredo Cristiani (1989-1994), firmó la paz con el FMLN después de un conflicto armado que duró 12 años.
Mientras, la diputada de ARENA Carmen de Escalón aseguró que a Funes le "dobló" el brazo el partido comunista, al que señaló de haberse "tomado" el gabinete.
"Se lo tomaron los viejos radicales ortodoxos del FMLN, así es que nos toca estar vigilantes", añadió.
En el gabinete destacan el vicepresidente del país, Salvador Sánchez Cerén, ex comandante de la antigua guerrilla del FMLN, quien ocupará ad honorem la cartera de Educación.
También, el ministro de Obras Públicas, Manuel Orlando Quinteros, conocido como Gersón Martínez desde sus épocas como "comandante" del Comité Político de la entonces guerrilla y quien hasta ahora era diputado, así como un equipo económico conformado por técnicos.
Funes cuenta con una aprobación del 82 por ciento, según una encuesta de la firma privada Consulta Mitofsky difundida la semana pasada, cuyo presidente, Roy Campos, destacó que ese apoyo "no lo tenía" ni el mandatario de EE.UU., Barack Obama, al iniciar su gestión.