El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, anunció hoy que convocó un diálogo nacional con el fin de alcanzar un acuerdo que siente las bases para acabar con la inseguridad en el país, en un discurso durante la graduación de los 302 miembros de la nueva unidad antipandillas de la Policía.
Funes indicó que ayer envió las convocatorias a los partidos políticos, organizaciones sociales y sindicales, gremios empresariales, universidades e intelectuales.
La convocatoria también incluye a representantes de países amigos y de organismos internacionales "que cooperan con El Salvador en el tema de la seguridad", añadió.
Al promover este diálogo "apelo a la solidaridad y contribución de los liderazgos del país para establecer un programa de largo aliento que siente las definitivas bases de la pacificación de El Salvador", explicó.
El mandatario, que no adelantó cuándo prevé comenzar el diálogo, subrayó que su propósito es alcanzar "un gran acuerdo nacional para la paz, la inclusión social y el bienestar de las grandes mayorías".
Funes hizo el anuncio durante la graduación, en la Academia Nacional de Seguridad Pública (ANSP), de los 302 miembros de la nueva unidad antipandillas de la Policía Nacional Civil (PNC).
Este grupo especializado "comenzará a funcionar en los próximos días", trabajará junto a otras unidades de la PNC y sus miembros han sido "altamente capacitados en las áreas de intervención, investigación e inteligencia", agregó.
Destacó que la unidad antipandillas surge "en el marco de un proceso mucho más amplio", encaminado a combatir la criminalidad en el país y que incluye una "tregua" entre las principales pandillas, propiciada por la Iglesia católica a mediados de marzo pasado.
"La reciente mediación de la Iglesia católica entre pandillas rivales, particularmente entre la MS y la 18, ha iniciado un camino que busca terminar con la violencia generalizada que hemos vivido", dijo Funes.
El presidente y sus autoridades de seguridad han rechazado denuncias de que el Gobierno negoció con las pandillas para que estas dejaran de cometer asesinatos, aunque admiten que "facilitó" las gestiones de la iglesia con los cabecillas de maras.
Sostienen que esa "tregua" ha disminuido los asesinatos de 14 a cuatro o cinco en promedio diario en El Salvador, considerado como uno de los países más violentos del mundo, con una tasa de 68 homicidios por cada 100.000 habitantes, según informes de Naciones Unidas.
Funes recordó que el pasado 14 de abril, en su discurso en la VI Cumbre de las Américas celebrada en Cartagena (Colombia), él dijo con "orgullo" y "satisfacción" que ese sábado había sido "un día con cero homicidios" en El Salvador.
"No cabe ninguna duda que a este cometido no sólo ha contribuido el acuerdo que fue propiciado por la Iglesia católica, sino que también una intervención mucho más efectiva y eficaz de la PNC en el combate de las pandillas", dijo Funes hoy en la ANSP.