El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, advirtió hoy que si la reforma fiscal que presentó al Parlamento no entra en vigor el próximo 1 de enero las finanzas públicas se verán afectadas, golpeadas por la crisis internacional.
"Si no es aprobada antes y no entra en vigencia a partir del 1 de enero ya se complica, ya nos complican las finanzas públicas", dijo Funes a periodistas, al referirse al proyecto con el que su Gobierno prevé aumentar la recaudación anual entre 220 y 250 millones de dólares.
Funes afirmó que la reforma enviada el lunes pasado al Congreso "fue discutida ampliamente con las diferentes gremiales empresariales y los diferentes sindicatos del país".
Criticó que la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) se haya opuesto a la reforma, por considerar inoportuna su aplicación en momentos de crisis.
"A mí me llaman la atención aquellos que dicen que no es el momento (para aprobar la reforma), que me digan cuándo es el momento", reprochó.
Señaló que los empresarios quieren inversión en "infraestructura productiva", carreteras y estímulos para atraer inversionistas extranjeros, pero preguntó: "¿De dónde vamos a sacar los recursos para ello, de más préstamos internacionales?".
En ese contexto, alertó que la capacidad de endeudamiento del país "se va a agotar en algún momento".
"Quienes se están oponiendo a las reformas son los que no han pagado impuestos y ahora tienen que pagar impuestos, y son los que teniendo capacidad contributiva para poder, en un espíritu de solidaridad, contribuir con aquellos que tienen menos capacidad de contribución no lo quieren hacer", manifestó.
Funes aseguró que El Salvador es "uno de los países de América Latina con la más baja capacidad de tributación", que cifró en un 13 por ciento.
Resaltó que su reforma toca "fibras sensibles", porque ataca la evasión fiscal y el contrabando e indicó que con esta iniciativa no busca defender "intereses corporativos", sino "la sociedad entera".
Según fuentes oficiales, la reforma aumentará la tasa impositiva de bebidas alcohólicas, tabaco, armas y municiones, así como para la primera matrícula de los vehículos y las comisiones de las aseguradoras, a la vez que gravará los intereses generados por depósitos bancarios superiores a 20.000 dólares.
No aumentará, sin embargo, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) o el de la Renta.
El proyecto de reformas incluye la creación de tribunales de justicia fiscales y una serie de aspectos administrativos y contables para impedir la evasión de impuestos.