El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, pidió hoy perdón a los pueblos indígenas del país por el "exterminio" y la "persecución" de las que han sido víctimas a lo largo de la historia nacional.
"Este Gobierno que presido quiere ser el primer Gobierno que en nombre del Estado salvadoreño, (...) del pueblo salvadoreño, (...) de la familia salvadoreña, haga un acto de contrición y pida perdón a las comunidades indígenas por la persecución, por el exterminio de que fueron víctimas durante tantos y tantos años", dijo Funes.
"Terminamos a partir de este día, oficialmente, con esa negación histórica de la diversidad de nuestros pueblos y reconocemos a El Salvador como una sociedad multiétnica y pluricultural", añadió, al inaugurar el Primer Congreso Nacional Indígena, un evento que el presidente destacó como algo "sin precedentes".
Funes rememoró pasajes de la historia nacional como el primer alzamiento de los pueblos originarios en el país, que se registró en 1832, a raíz, según dijo, del "modelo de opresión imperante".
Recordó que fue "sofocado por la represión y la fuerza" y que cien años más tarde, en 1932, "la historia se repitió" y el Gobierno de turno "dio la misma respuesta brutal y violenta a las demandas de los pueblos originarios", al aniquilar "brutalmente a más de 32.000 hombres y mujeres".
Funes instaló un congreso que buscará "los consensos necesarios con las representaciones de los pueblos indígenas para constituir una Coordinadora Nacional que formule las políticas públicas destinadas a ese segmento de la población", detalló la Presidencia en un comunicado.
"Con la celebración de este Congreso estoy seguro que estamos dando un paso más en el reconocimiento de estos derechos", dijo.
Funes, el primer presidente de izquierda en la historia salvadoreña, ha pedido perdón por el asesinato del arzobispo de San Salvador, Óscar Arnulfo Romero, y a las víctimas de la guerra civil que sufrió el país entre 1980 y 1992.