El presidente peruano, Alan García, defendió hoy la reciente ley que exonera de impuestos a las inversiones en las zonas alto andinas situadas sobre los 2.500 metros de altura, en respuesta a las críticas que consideran que esta norma es discriminatoria y afectará los ingresos del fisco.
"Yo prefiero que el Estado reciba poco, pero que se genere empleo y se revolucione la sierra, sino no va a salir de su atraso", enfatizó García en un acto oficial en Palacio de Gobierno en el que participaron varios de sus ministros.
El jefe de Estado peruano, quien se reunió con 60 alcaldes de las zonas alto andinas, representantes de 22 cámaras de comercio y 80 empresarios, subrayó que la nueva ley es una especie de tratado de libre comercio para adentro, que contribuirá a "cerrar la fractura social histórica de la sierra con la costa".
García promulgó el 18 de diciembre pasado esta ley que agiliza, facilita y exonera el pago de todo tipo de aranceles y de impuestos, por un primer plazo de 10 años, en las zonas alto andinas, donde vive una gran parte de la población más pobre del país.
La medida pretende beneficiar a las pequeñas y medianas empresas dedicadas, entre otras actividades, a la piscicultura, artesanía, textiles, plantaciones forestales con fines comerciales, crianza y explotación de camélidos suramericanos, producción láctea y plantas de procesamiento de papa industrial.
Pero la ley, que motivó la semana pasada la salida del entonces ministro de Economía, Luis Carranza, ha sido criticada por diversos economistas y analistas así como sectores de la oposición que consideran que es discriminatoria y afecta la recaudación de impuestos.
El presidente peruano también señaló hoy que no existe una región más discriminada en su país que la sierra, y agregó que la ley, que beneficiará a 101 provincias peruanas y a 5,5 millones de pobladores, promoverá la instalación de fábricas, industrias y empresas en las zonas de mayor altitud a fin de generar empleo "seguro, moderno y sostenible".
"La sierra no es un problema, sino la solución a los problemas del país, en ella se concentran los índices alarmantes de pobreza; la sierra ha sido discriminada por las dificultades de su geografía y es momento de cerrar esa brecha social", remarcó.
La zona andina, donde el 80 por ciento de los pobladores trabaja en el sector agrícola y minero, contribuye con poco más del 20 por ciento al Producto Interior Bruto nacional (PIB), de acuerdo a datos del organismo público Sierra Exportadora.