La organización del exilio cubano "Hermanos al rescate" entregó hoy a una orden religiosa de Miami 100.000 dólares obtenidos por la venta del último de sus aviones para que sirva de ayuda a las víctimas de los huracanes en Cuba y Haití.
José Basulto, presidente de "Hermanos al Rescate", dijo a Efe que la aeronave insignia de su grupo, el "2506", fue adquirida por el empresario cubano Benjamín León, quien considera que el aeroplano tiene un significado histórico para sus compatriotas.
El activista entregó el importe de la venta a las Hermanas de la Caridad, que envían con regularidad alimentos y medicinas a Cuba y que han redoblado sus esfuerzos para recolectar ayuda destinada a las víctimas de los huracanes en los dos países caribeños.
"El avión se vendió para ayudar a los damnificados en ambos países y será preservado para la historia por León, quien es piloto también. Lo mantendrá en la misma condición que está y que tenía el 24 de febrero de 1996, cuando los MiGs cubanos derribaron a las avionetas", informó Basulto.
El Cessna Skymaster 337H bimotor formaba parte de la cuadrilla de aviones de "Hermanos al Rescate" utilizada en sus actividades de búsqueda y rescate de "balseros" cubanos en el Estrecho del estado de Florida.
En 1996 ese avión y otras tres avionetas sobrevolaban el espacio aéreo internacional frente a las costas de Cuba cuando fueron impactados por misiles aire-aire disparados por cazas MiG cubanos, según un informe de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), adscrita a la ONU.
El Gobierno de Cuba replicó que las aeronaves violaron su espacio aéreo.
Cuatro pilotos de "Hermanos al rescate" fallecieron, tres de ellos estadounidenses, y Basulto logró escapar ileso en el "2506", que lleva ese número por la participación del activista en la fallida operación de invasión a "Bahía de Cochinos", realizada en Cuba en 1961.
"El avión no se estaba usando, nosotros dejamos de volar en el 2003 y el costo de mantenerlo se estaba convirtiendo en un gravamen para nosotros porque, al no estar volando, no hemos pedido dinero", dijo Basulto.
"Al presentarse el problema en Cuba (con los reciente huracanes), nos sentimos con la obligación de hacer algo y decidimos venderlo", agregó.