Las autoridades paraguayas hallaron hoy una osamenta humana, la tercera tras el inicio de unas excavaciones en busca de desaparecidos durante la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989), en una dependencia policial en Asunción.
Fuentes de la Fiscalía detallaron que los restos fueron hallados en una excavación realizada en el patio trasero del edificio de la Agrupación Especializada de la Policía Nacional donde el 23 de julio pasado fueron encontrados los huesos de dos personas.
Según las autoridades, el descubrimiento se produjo en una fosa de unos 60 centímetros de profundidad y no descartaron la posibilidad de que existan más restos, toda vez que consideran que podría tratarse de una tumba colectiva.
Las tareas fueron acompañadas por el fiscal general del Estado, Rubén Candia Amarilla, quien anunció que se contará con la colaboración de expertos y forenses de Argentina en los próximos días.
Similares hallazgos se produjeron el 6 de noviembre pasado tras varias semanas de excavaciones en un predio de la localidad de Carlos Antonio López, en el departamento de Itapúa, a 550 kilómetros al sur de la capital.
En esa ocasión, activistas de los derechos humanos mencionaron que los huesos encontrados, de dos personas, podrían pertenecer a miembros del movimiento político "14 de Mayo", integrado por detractores al régimen 'stronista'.
En la víspera se conmemoró en Paraguay el 17 aniversario del descubrimiento de los denominados "Archivos del Terror", documentos secretos de los organismos represores de la dictadura, en una sede policial de la capital.
Con ese descubrimiento quedó demostrada la existencia de la denominada "Operación Cóndor", un acuerdo de los regímenes militares de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay.
Dicho acuerdo buscaba eliminar y perseguir a disidentes políticos en las décadas de 1970 y 1980.
La Comisión de Verdad y Justicia, que se encargó de investigar las violaciones de los derechos humanos cometidas por la pasada dictadura, precisó en su informe final, divulgado en agosto de 2008, que al menos 59 personas fueron ejecutadas y otras 336 desaparecieron durante el régimen stronista.