El presidente de Chile, Sebastián Piñera, realizó hoy un balance de los primeros días de su mandato, y aseguró que en veinte días han "avanzado más que otros en veinte años".
El mandatario se refería a los Gobiernos de la Concertación, la coalición de centro-izquierda que comandó al país desde el fin del régimen militar hasta principios de 2010, cuando la derecha se impuso en las elecciones con Piñera a la cabeza.
Piñera asistió hoy a la ceremonia en memoria del líder derechista Jaime Guzmán Errázuriz, considerado el ideólogo de la dictadura de Augusto Pinochet, quien fue asesinado el 1 de abril de 1991 por miembros de una facción del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), que persistió en la violencia tras la recuperación de la democracia en 1990.
El acto se realizó en un monumento en memoria del fallecido que se levantó hace un año, situado en la comuna de Las Condes, en el sector alto de la ciudad, y a cuya inauguración la ex presidenta Michelle Bachelet decidió no ir "por respeto a la historia".
En su discurso, Piñera repasó los principales pilares de su programa de Gobierno e hizo especial hincapié en la recuperación de los valores tradicionales.
"En materia de valores tenemos una misión mucho más exigente: recuperar y fortalecer los valores que un progresismo ambiguo y a veces muy poco identificado con el alma de nuestro país ha ido debilitando", indicó.
El mandatario chileno se refería al valor "de la vida y la dignidad de la vida, incluyendo al niño o niña que está por nacer", y al valor de la familia "como núcleo verdadero de la sociedad".
"Durante el siglo pasado la familia le fue entregando al Estado muchas responsabilidades, hoy día y tiene el deber de empezar a recuperarlas", sostuvo Piñera.
Según el gobernante, aspectos como la educación de los hijos o la formación moral de los jóvenes son "responsabilidad de la familia", y a su juicio "se ha hecho muy poco para fortalecerlo".
Entre las tareas que afronta en su mandato, citó el fortalecimiento de la democracia, para hacerla "más vital y participativa".
En el aspecto económico, abogó por incentivar el "emprendimiento y la iniciativa individual", que es "el motor más poderoso para que Chile deje atrás 200 años de subdesarrollo, de oportunidades perdidas en que no hemos sido capaces de aprovechar las maravillas que Dios puso en nuestro país".
Denunció que Chile adolece de "desigualdades absolutamente excesivas", y por ello prometió avanzar en justicia social y promover la igualdad de oportunidades.
Piñera indicó que el devastador terremoto y el posterior tsunami del 27 de febrero impuso una "tarea adicional" a su Gobierno, aunque defendió las medidas implantadas y respondió a las críticas de la oposición, que opinó que el presidente no tiene un plan para reconstruir el país.
"Algunos sostienen que nosotros no tenemos un plan. Les quiero decir que están profundamente equivocados, en estos veinte días de Gobierno no solo hemos elaborado un plan, sino que lo hemos puesto en marcha", aseveró.
Destacó que ya están en marcha 40.000 viviendas de emergencia, 30.000 tiendas de campaña y albergues para los damnificados, con el objetivo "de ganar la carrera al invierno".