El Gobierno de Honduras aplicó hoy una nueva alza a los precios de los combustibles, de entre siete a diez centavos de dólar, y puso en vigor el cambio de horario de trabajo en el sector público como parte de un plan de ahorro energético.
La nueva escala de precios, difundida por la estatal Comisión Administradora del Petróleo (CAP), indica que el galón (3,8 litros) de gasolina superior aumentó en 1,89 lempiras (nueve centavos de dólar) y el de gasolina regular en 1,91 lempiras (10 centavos de dólar), quedando sus precios en 4,32 y 4,08 dólares, respectivamente.
El diesel y el queroseno se venden a partir de este lunes a 3,93 y 3,34 dólares, con un alza de 1,43 y 1,81 lempiras (siete y nueve centavos de dólar, respectivamente), según informó la CAP en un comunicado.
La bombona de 25 libras (11,3 kilos) de gas licuado de uso doméstico se elevó en 1,65 lempiras (ocho centavos de dólar), y ahora tiene un coste de 12,99 dólares.
Ante el encarecimiento del petróleo en el mercado internacional, que genera la cadena de incrementos de los combustibles, el Gobierno hondureño ha dicho que no seguirá subsidiando estos productos sino que aplicará medidas encaminadas al ahorro de energía.
Como parte de ese programa gubernamental, aprobado la semana pasada, desde este lunes el horario laboral de los servidores públicos es de 7.30 a 15.30, horas locales (de 13.30 a 21.30 GMT).
El horario anterior en el sector público era de 8.00 a 16.00, horas locales (de 14.00 a 22.00 GMT).
La idea, según el Gobierno, es aprovechar que actualmente hay más luz solar y así reducir el consumo de energía, que en su mayor parte es de generación térmica, además de contribuir a descongestionar el tráfico de vehículos en ciertos tramos del día, lo que también ayudará a ahorrar carburantes.
Otras medidas vigentes a partir de este lunes incluyen restricciones al tráfico de vehículos pesados y cambios en algunas vías de circulación, que se aplicarán sólo en Tegucigalpa.
Según datos oficiales, Honduras tiene una producción de energía de casi 1.400 megavatios, de los que alrededor del 60 por ciento son de generación térmica, en la que inciden las constantes alzas en los combustibles.
La estatal Empresa Nacional de Energía Eléctrica ha anunciado que estudia un ajuste en sus tarifas por el incremento en los carburantes, que también contribuye a encarecer distintos productos y servicios.
El Gobierno de Porfirio Lobo, al contrario de anteriores administraciones, ha suspendido los subsidios a los carburantes por su fuerte impacto en las finanzas públicas.
La factura petrolera llegó a 1.600 millones de dólares en 2010, con un aumento de 300 millones en relación a 2009, y este año sigue incrementándose, según la directora de la CAP, Norma Rauda.