La Cancillería de Honduras reabrió hoy el consulado en Veracruz (México) tras recibir garantías de seguridad de las autoridades de ese país después de la denuncia de secuestro del vicecónsul y otro funcionario de esa oficina.
"Se ha decidido normalizar el funcionamiento y los servicios en nuestro consulado general en la ciudad de Veracruz a partir del día de hoy", indicó un comunicado del Ministerio hondureño de Relaciones Exteriores, que el lunes había cerrado esa representación.
La reapertura se decidió porque "el Gobierno de Honduras ha recibido garantías de seguridad para nuestra misión consular en la ciudad de Veracruz" de parte de la Cancillería de México, añadió.
Señaló, sin mencionar la palabra "secuestro", que la Cancillería hondureña "reconoce el inicio de un proceso de investigación que debe revelar la verdad acerca de los hechos acontecidos durante los días anteriores y confía en las acciones y el interés manifestado por el Gobierno de México".
El lunes, la Cancillería hondureña denunció que el vicecónsul en Veracruz, Joel Aguilar, y un empleado del consulado, Jonny Padilla, fueron secuestrados por desconocidos cuando ambos viajaban en un automóvil del cónsul, Raúl Morazán, y fueron abandonados horas después, entre la noche del sábado y la madrugada del domingo.
En consecuencia, el consulado en Veracruz fue cerrado el lunes, se ordenó el traslado de Morazán a la capital mexicana y el regreso del resto del personal a Tegucigalpa.
Sin embargo, ayer el Gobierno del estado de Veracruz rechazó que el vicecónsul centroamericano hubiera sido secuestrado o privado de su libertad, y aseguró que sólo fue detenido para una revisión policial tras salir de una fiesta.
El vicecanciller hondureño, Alden Rivera, reiteró ayer mismo que sí hubo secuestro.
La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) de México, un organismo público descentralizado con funciones de Oficina del Defensor del Pueblo, anunció hoy la apertura de un "expediente de queja para investigar" el presunto secuestro de los dos hondureños.