HUELGA** La decisión de levantar la huelga y demás acciones de protesta iniciadas ayer por sectores obreros, fue atinada. Seguir adelante habría desatado mayores antipatías en una ciudadanía que ultima los detalles para sumarse a la celebración del primer centenario de la República. Además, el respaldo que recibió el movimiento fue pobre. Sus objetivos, oponerse a una privatización del Seguro que nadie desea, carecían de sentido.
ANHELOS** Obviamente, hay en la lista otras reivindicaciones, en principio válidas. Pero ni el mundo ni el país se iban a acabar porque todos aguardáramos respetuosamente a que transcurriera el primer siglo de la Patria que nos vio nacer, con tranquilidad y fervor cívico. Después de eso, podemos volver a las mesas de discusión, no ahora. Lamentablemente, hubo heridos innecesarios, para quienes hacemos votos de pronto restablecimiento.
SEGURO** Ahora, sólo queremos que recuerden que somos parte de la misma nación. Que podemos tener diferencias que son susceptibles de zanjar mediante el respeto de la opinión ajena, atendiendo a su contenido, y sin descalificaciones, que dificultan los acuerdos. Y si lo vemos bien, lo que nos separa es la forma, no el fondo. Todos queremos un Seguro Social público, sólido y eficiente en la atención de los que menos tienen. La cuestión es cómo lograrlo.