HUELGA**Resultaron insuficientes las advertencias sensatas de múltiples sectores, inclusive dentro de las filas de los propios promotores, sobre la inconveniencia de una huelga con un pliego cargado de intereses particulares y que se engorda con el transcurrir del tiempo. Hoy amanece el país ante una huelga de advertencia, a pesar de que el Gobierno lanzó varios puentes, inclusive a última hora.
CSS** La medida de fuerza no es sobre Jované, ni por el presupuesto de la Caja de Seguro Social, ni sobre su autonomía, ni tampoco por su privatización. Parece más ser una medida que aspira a demostrar caudal político y para defender los intereses de quienes estaban (¿están?) atrincherados en la planilla y lucrando de los contratos de la CSS, cuyo futuro es dudoso, por estar en proceso de conocerse públicamente.
AUTORIDADES**Así como los huelguistas exigen el respeto de las autoridades al derecho que tienen de “cruzarse de brazos”, igualmente el resto del país, que pretende hoy dedicarse a sus faenas cotidianas, espera que se les respeten sus derechos, entre ellos, al libre tránsito y, por qué no, a trabajar. Le corresponde a las autoridades garantizar los derechos de ambos sectores de la sociedad y sancionar a los que abusen de los suyos.